soy guia

Si una pequeña palabra mía puede aliviar una vida. Si una pequeña canción mía puede aligerar una carga. Dios me ayude a decir la pequeña palabra y a tomar mi pequeña canción y soltarla en un hermoso valle para que resuene su eco.

efectos...

Creedme si os digo que era un instrumento desafinado.
Me sorprendo de lo que estoy descubriendo:
quien habita dentro de mí.
Zazen me lo está haciendo saber.
"Sencillamente sentarse" extrae los aromas profundos de mi ser.
Soy un sencillo instrumento por donde la vida se asoma.
Mi voz se conjuga con el otro que escucha, que comparte.
tengo el Corazón abierto dispuesto a la plegaria.
Vida qué hermosa eres.
Tanawa

flotando....fluyendo

flotando....fluyendo
En el silencio que no depende de la
ausencia de ruidos,
tiempo y lugar
desaparecen dejando el sabor de una
Presencia, única y entrañable, que
ilumina cada momento.


Ese silencio no necesita ser buscado, sólo
requiere la apertura incondicional nuestra
aceptando la expresión divina que
en ella se manifiesta.

Es como volver a casa
al final de un día agotador y descubrir que
esa calma tan ansiada nos estaba esperando,
que nos recibe llenándonos de sosiego y
paz
tomado del blog: en meditacion

cuando muera

por Thich Nhat Hanh

Palabras de Thay el día de su 86 cumpleaños:
Cuando muera, no quiero que construyáis una estupa y pongáis mis cenizas dentro de ella.
No me gustaría. Es un desperdicio de tierra.
Pero si insistís en construir una estupa, os dejo una linea para inscribir sobre ella:
"No hay nada aquí dentro".
Y si seguís insistiendo, os dejo otra linea más:
"Tampoco hay nada afuera".

COLOMBIA

COLOMBIA

Antes del Zen las montañas eran montañas y los árboles eran árboles.

Durante el Zen las montañas eran tronos de sabiduría y los árboles eran las voces de la sabiduría.

Después del Zen las montañas son montañas y los árboles son árboles.

Sigue meditando, pero transfórmate en el camino.

siembra

siembra

ATIENDETE

ATIENDETE
ESCUCHA EL SILENCIO

lunes, 23 de noviembre de 2015

Que impide ser constante en la practica del yoga

La frase “Voy a ir a yoga” es más popular que “Practico yoga”. 

Aunque millones de personas practican yoga a diario y se benefician de ello, son much@s quienes van y vienen por epocas a la practica disciplinada y regular. . ¿A qué se debe esto? A que es complejo transformar el pensamiento en acción cuando son ellos quienes tienen  el control de nuestra vida. 

Santosha
Y no sólo pasa con aquellas personas que quieren volver y no lo hacen. También ocurre con los practicantes que,  habiéndose beneficiado y siendo conscientes de los muchos efectos positivos del yoga, crean un estado de costumbre en sus mentes que los lleva a abandonar la práctica, para luego volver al estado de la partida.
El impedimento reside en la mente, y sus manifestaciones son la pereza, la tendencia a aplazar y, las múltiples justificaciones como:  el no tener tiempo,  que  a veces se torna  aburrida, que si es muy exigente, que si es muy suave, que si muy difícil, que si  es cara,  que si es muy temprano, o...muy tarde, no poder dejar de estar conectados a rutinas inútiles, no poder dejar de cuidar  a alguien, y muchas más excusas.
La mente crea unas estructuras muy fuertes que son  difíciles de cambiar. Cuando Pensamos:  “Quiero  ir a yoga” es porque en alguna parte de nuestro ser sabemos que debemos hacerlo, que nos va a ayudar, que nos va a hacer bien, ya sea porque nos lo recomiendan o,  porque hemos sentido los beneficios de la practica internamente.
Pero las cadenas creadas por el tiempo en la mente son tan fuertes que nos cuesta dar el paso de
re-comenzar y continuar practicando una actividad que nos ha ido  transformando hasta el punto de ayudarnos a resolver problemas antiguos muy arraigados en nuestra conducta y muy nocivos para nuestro bienestar.
Ciertas tendencias  sociales e individuales nos van llevando a determinados estados, sin darnos cuenta. El estrés, el sedentarismo, el trabajo, la crianza de los hijos, el consumo de televisión o excesivo uso de los dispositivos de comunicacion, la inactividad física en pos de utilizar más aún la mente para hablar y comer en exceso y muchos otros malos hábitos, ayudan a la mente a construir unas prisiones de las cuales no podemos salir. Una vez allí, la mente sabe que trayendo a nuestra presencia ciertas ideas ,todo el  ser se va sometiendo a ellas, recreando  los hábitos, y...degradando nuestra salud lenta y paulatinamente.
Cuando decimos “Voy a hacer yoga”, al instante siguiente la mente trae unos pensamientos compensatorios y nos da a elegir un sinfín de excusas, hasta que alguna funciona y volvemos al estado anterior al primer pensamiento. Así, permanecemos en el lugar tóxico que la mente necesita para seguir teniendo el poder sobre todo nuestro Ser.
Y ¿por qué la mente se resistiría a que practiquemos yoga?  Porque a través y mientras se están realizando las posturas con la respiración consciente, se desactiva la mente, se modera y contiene su influencia sobre el Ser y así es posible realizar  acciones para que otros aspectos de nuestro Ser más completo se puedan manifestar, como por ejemplo las emociones o la creatividad.
Por lo tanto, si sentimos la necesidad de re-comenzar a practicar yoga y observamos que no podemos pasar de la frase “Voy a hacer yoga” o “Tendría que hacer yoga”, o que llevamos meses queriendo continuar cotidianamente sin éxito, deberíamos observar todo el proceso,  que ocurre a nivel mental cuando nos proponemos retomar esta practica  que nos va a hacer bien desde diferentes puntos de vista.
Si la clase es muy lenta o muy fuerte, si los compañeros no me gustan, si me da pereza aprender a desarmar los traumas de mi vida, si cualquier otra actividad tóxica gana el pulso a nuestra práctica de yoga, debemos entender que son todas excusas y pretextos  creadas por la mente para evitar que nuestro espiritu se manifieste libremente, aun sabiendo que debemos hacer algo para estar mejor, aun siendo conscientes de que hay cosas en nuestra vida que no nos gustan, que deberíamos cambiar, aun sabiendo que el yoga nos traera beneficios.
la practica de Yoga desactiva las estructuras mentales ayudándonos a entender estos procesos, a través de cada postura, de la  respiración con presencia a través de la relajacion y luego de la meditación.
 Esta actividad milenaria es capaz de revolucionar todo nuestro Ser hasta conseguir, poco a poco, transformarlo mermando las cadenas mentales que nos atan a los hábitos nocivos para dar paso a la conciencia, a la libre voluntad y a la sabiduría que reside en todos y cada uno de los Seres humanos.
Por ello, aplazar una y otra vez la practica  no apoya ni ayuda a reparar el  equilibrio interno , es dejar que los pensamientos sigan gobernando nuestra vida, alejándonos de un equilibrio natural que nos asegura la serenidad el equilibrio y la armonia.
adaptado por Liliana posso.
Pablo Rego. Profesor de Yoga.

lunes, 9 de noviembre de 2015

hojas de otoño

Las he mirado correr, volar, hacer giros
como una algarabía de críos jugando.
Muchas hojas con alas mudando el color,
sin percibirlo, en su afán por vivir
 sin pensar en mañana.
Hete ahí, que el mañana llegó y perdieron
el verde, lo dejaron adherido al tronco
 del árbol que las cobijó.

Enredadas salieron, se elevaron, cayeron y volvieron a izarse
una vez y otra vez mientras dejaban como rastro su verdor.
Las observo alfombrando los céspedes, las aceras,
los charcos y hasta las ramas llorosas.
Todo lo ocupan las locas hojas ya amarillentas,
algunas enrojecidas , otras vainilla
sin aromar, otras...otras ni están de trituradas por
el bamboleo del viento a ráfagas que las llevó,
primero en volandas "pá" conquistarlas y luego huyó.
Queridas mías: ya os amo yo entreveradas, varadas también
sin timonel ni timón, así, como pasto para la tierra que cíclica
y callada espera la mutación reincidente, el devaneo otoñal
que deja sabia, grato mantillo, perduración...
Amo esa hoja en concreto, la que ha quedado rezagada
en la alberca, flota muy cerca de unos cálamos.

sábado, 10 de octubre de 2015

porque meditar

Tienes inteligencia y sentido común, pero no meditas con regularidad para aclarar tu mente.

Cuando no meditas con regularidad , la fuerza combinada de tu subconsciente y tus pensamientos te atrapa.
 Cuando el subconsciente se engancha con el juego de la mente se produce una combinación que es el origen de las intrigas mentales y de la mayoría de tus patrones de auto-derrota. 
Necesitas el hábito de relacionarte con tu mente. Necesitas sentarte con tu mente indagar y revisarla, pulirla y dirigirla.
No necesitas invitar a un enemigo o llamar  mala suerte por  tener problemas en tu vida. Ya estás en problemas cuando dejas a tus intrigas mentales sueltas y sin freno.
 Si tu inherente creatividad expande esa intriga, tu mente la hará girar, la agrandará y la esparcirá por todas las direcciones. 
Esa intriga tejera  tus palabras y permeara tus acciones entonces proyectará esas palabras a cada parte de tu mente.
 El resultado es que pierdes de vista la realidad y te vuelves superficial.
 Pierdes el poder de la indagación . Pierdes la inocencia. No hay nadie que te salve de ese lío excepto tú mismo.
Tu habilidad para meterte en problemas te fue dada al mismo tiempo que tu habilidad para sobresalir y ser grandioso. 

Yogi Bhajan

jueves, 30 de julio de 2015

La verdadera amistad

trascience intimidad o distancia.



Entre encontrarse o no encontrarse
no hay diferencia.



En el viejo ciruelo,

ya completamente florecido,


la rama sur 

contiene toda la primavera,

la rama norte

contiene toda la primavera.








Issan Dorsey "Asentarse en la cercanía"

miércoles, 13 de mayo de 2015

la sabiduria del amor compasivo. Pema Chodron.

“LA SABIDURÍA DEL AMOR COMPASIVO”

“... Recuerdo muy claramente el momento de mi vida cuando leí “Alicia en el País de las Maravillas”, Alicia se transformó en mi heroína porque se cayó dentro de un agujero y simplemente se dejó caer. No se agarró de los bordes, no estaba aterrorizada tratando de parar la caída; simplemente se dejaba caer y observaba las cosas mientras lo hacía. Luego, cuando aterrizó, estaba en un lugar nuevo. No se refugió en nada. Yo quería ser como ella porque yo me acercaba al agujero y gritaba, me retiraba, no quería ir a ningún lugar en donde no hubiera una mano de la que aferrarme.

En toda vida humana nacemos solos. Pasamos por el canal de parto solos, y luego salimos solos, y comienza un proceso completamente nuevo. Cuando morimos, morimos solos. Nadie va con nosotros. El viaje que hacemos, más allá de las creencias que tengamos sobre ese viaje, se realiza solo. La idea fundamental es que entre el nacimiento y la muerte estamos solos.
...de modo que tenemos que estar dispuestos a saltar del nido, nos sintamos o no preparados para ello, es como atravesar los ritos de la pubertad para convertirnos en adultos sin una mano que nos sostenga. La única forma de comenzar el verdadero viaje de la vida es sentir el amor compasivo y el respeto por nosotros mismos y luego saltar.
De algún modo nunca llegaremos a sentirnos 100% seguros como para decir: “He tenido mi cuna nutricia, se ha completado, de modo que ahora puedo saltar”. En realidad se trata de desarrollar amor compasivo y continuar saltando. Encontrarnos con nuestros propios límites y con nuestro deseo de aferrarnos a algo, y ver que hay más amor compasivo, más respeto por nosotros mismos más confianza que necesita ser reconocida y luego de trabajar en ello, simplemente seguir saltando.
Cultivar la apertura y un gran corazón que nos permitan ser menos y menos dependientes. Podríamos decir: “deberíamos dejar de ser dependientes” pero ese no es el punto. El punto es que comenzamos por el lugar en el que estamos, observamos al niño que somos y no lo criticamos. Comenzamos a explorar, con mucho humor y generosidad todos los lugares en donde nos aferramos y cada vez que lo hacemos decimos “Ah! aquí es donde con mi atención, mi conciencia y todo el trabajo, mi vida entera se transforma en un proceso de aprendizaje sobre cómo hacerme amigo de mi mismo”
Por otro lado, esa necesidad de aferrarnos, de tomarnos de una mano, ese llamado a mamá nos indica que ese es el borde de la cuna. Dar un paso allí mismo, saltar, se transforma en la motivación para cultivar una compasión amorosa. Nos damos cuenta de que si podemos dar un paso a través del portal, avanzaremos, seremos mas adultos, mas completos, mas enteros.
En otras palabras, el único real obstáculo es la ignorancia. Cuando decimos “Mamá!” o cuando necesitamos una mano a la que aferrarnos, si nos negamos a mirar toda la situación, no podremos verla como una enseñanza, una inspiración para darnos cuenta de que este es el lugar desde el que podríamos ir más allá, donde podríamos amarnos aún más a nosotros mismos. Si no podemos decirnos en este punto “Voy a mirar esto, porque esto es todo lo que necesito para continuar este viaje e ir hacia delante y abrirme más”, nos encontraremos con el obstáculo de la ignorancia.
Trabajar con los obstáculos es el viaje de toda nuestra vida. El guerrero está siempre encontrándose con los dragones. Claro que el guerrero tiene miedo, especialmente antes de cada batalla. Pero con un corazón tierno y palpitante el guerrero se da cuenta que está a punto de dar un paso hacia lo desconocido, y allí va al encuentro del dragón. El guerrero se da cuenta que el dragón es el trabajo pendiente que se presenta y que ese miedo es el que necesita ser trabajado. Básicamente estamos trabajando con nuestro miedo y con nuestra resistencia, que no son necesariamente obstáculos. El único obstáculo es la ignorancia, el negarnos a reconocer nuestra tarea pendiente.
Si cada vez que el guerrero se encuentra con el dragón dice: “Ah! Es el dragón nuevamente. No voy a encontrarme con él de ninguna manera” y simplemente se aparta, entonces la vida se transforma en una historia recurrente de levantarse a la mañana, salir, encontrarse con el dragón, decir “de ninguna manera” y luego alejarse. En ese caso nos hacemos más y más tímidos, más y más miedosos y más y más como un bebé. Nadie nos nutre, pero estamos aún en esa cuna, y nunca atravesamos los ritos de la pubertad.
Estamos despiertos, permanentemente saltando, abriéndonos, avanzando. No es fácil y está acompañado de mucho miedo, resentimiento y duda. Eso significa ser humanos, ser guerreros. Al comenzar, cuando dejamos la cuna, estamos dentro de una hermosa armadura porque de algún modo estamos bien protegidos y nos sentimos seguros. Cuando atravesamos los ritos de la pubertad, nos quitarnos la armadura que ilusoriamente nos estaba protegiendo, y nos damos cuenta de que de hecho nos estuvimos defendiendo de estar plenamente vivos y despiertos. Entonces avanzamos, nos encontramos con el dragón y en cada encuentro nos muestra que aún hay un poco más de armadura para quitarnos, especialmente la que cubre el corazón. Nos conectamos con el coraje y el potencial de la valentía, de quitarnos toda la armadura que nos cubre. Estamos despiertos y nos pasaremos la vida quitándonos esta armadura. Nadie más puede hacerlo por nosotros porque nadie sabe dónde están las pequeñas costuras, nadie sabe dónde está muy ajustada,
Cada vez que nos encontramos con el dragón tenemos que quitarnos esos hilos tan ajustados, todos los que seamos capaces y vomitar con temor hasta decir: “es suficiente por ahora” Luego estamos mucho más despiertos y más conectados con nuestra esencia soltándonos y abriéndonos a nuestro mundo.
Tratar de proteger nuestro territorio, tratar de mantenerlo cerrado y seguro es sinónimo de miseria y sufrimiento. Nos deja en un lugar muy pequeño, doloroso e introvertido que se hace más y más claustrofóbico y más y más miserable a medida que envejecemos.
Confucio dijo: cuando tenemos 50 años y nos hemos pasado a vida quitándonos la armadura, hemos establecido un patrón mental que por el resto de la vida no podremos detener. Lo seguiremos quitando. Pero si a los 50 años nos hemos hecho unos expertos en dejarnos la armadura puesta entonces no importa qué, será muy difícil cambiar”
Si esto es cierto o no, me morí de miedo cuando lo leí a los 12 años y se transformó en la motivación número uno de mi vida. Decidí que crecería antes de quedarme atrapada.
La enseñanza tiene que ver con abrirnos y soltar: en nuestros vínculos, en las situaciones que nos toca atravesar, en cómo nos vinculamos con nuestros pensamientos y emociones.
Tenemos una determinada vida, y cualquiera que sea es un vehículo para despertarnos. Si estamos criando a nuestros hijos, ese es el vehículo para despertarnos, si somos actores u obreros de la construcción, jubilados u ocupados; si estamos solos o nos sentimos solos, si estamos rodeados de una enorme familia... No existe mejor situación que la que tenemos, está hecha para nosotros. Nos mostrará todo lo que tenemos que saber sobre la armadura y el salto.
La familia con la que contamos, nuestros verdaderos hermanos y hermanas son aquellas personas que están comprometidas a quitarse la armadura al igual que nosotros.
Cuando vivimos en una familia así, uno de los vehículos más poderosos para aprender a cómo hacerlo es el feedback que nos podemos dar entre nosotros.
Desde el amor nos ofrecemos la sabiduría de no caer en la auto-compasión sino que a darnos cuenta de que el sentirnos mal es una oportunidad para crecer, y que todos atravesamos esa experiencia.
Cuando alguien dice “No, me gusta esta armadura” esa es una oportunidad para decir algo sobre el hecho de que debajo de ella hay muchas úlceras dolorosas y que un poco de luz no va a doler.
Rimpoche dice:.
“La practica de cada día es simplemente desarrollar una completa aceptación y apertura a todas las situaciones y emociones de los demás y hacia los demás. Vivenciar todo completamente, sin reservas ni bloqueos, de modo que nunca nos retiremos o centralicemos en nosotros mismos.”


PEMA CHÖDRÖN

lunes, 20 de abril de 2015

Como la experiencia de practicar yoga ha sostenido mi conexion con el mundo.




En dos aspectos he basado hasta el momento  mis enseñanzas: en lo que aprendido de todos los y las  maestras de  yoga a través de las últimas dos décadas y en mis propios descubrimientos.
Desde pequeña tuve una fuerte desconexión con mi cuerpo, por diferentes motivos de tipo generacional,cultural y religioso. Esa desconexión no me permitio comprender que no era posible separar  el cuerpo de la mente y las emociones. Asi sobre-vivi los primeros 30 años de la vida. Algun dia de mucha crisis  emocional descubrí el yoga en una sesion de terapia en grupo de sicologia transpersonal y...me di cuenta de que esta , incluso en su nivel mas elemental -posturas y respiración-, podía no solo darme la opcion de re-conectar con mi  cuerpo sino permitirme  una mayor conexión con otros seres a mi alrededor. Desde el momento en que la vida decidio que fuese guia de otras personas,  me encargo de trasmitir lo que  he experimentado con esta practica.  Al  mismo tiempo sostengo toda la atencion en  las señales que envia el universo y las personas presentes en cada sesion. 
En mi opinion, un buen guia de esta practica  es aquel  que experimenta en carne propia  la dificultad en cada postura y al tiempo experimenta el bienestar al lograrla, ademas de sostener la sincronia con cada inhalacion completa y generosa hasta llegar al final de cada exhalacion . Asi, se convierte en un buen ejemplo a seguir. Es importante tambien explicar para qué y por qué se hace cada  postura. Todas las posturas tienen beneficios especificos,  por ello,  es muy  interesante irlos descubriendo con una practica a largo plazo.
la principal caracteristica de una sesion:  es el “alineamiento músculo-esquelético”, mediante el cual la alumna  despierta su consciencia corporal y, a través de ella, la emocional y mental. Esta alineacion   deja en evidencia rápidamente  limitaciones o fortalezas  físicas y respiratorias  en lo referente a flexibilidad, fluidez, apertura, equilibrio y fuerza musculo-esqueletica.
 La clave es la fluidez fisica y mental en la ejecución de la postura, la cual  se repite una y otra vez para ir adquiriendo maestría en ella y lograr así llegar a  experimentar su beneficio y dificultad  sin la guia siempre presente. 
 Cada sesion es diferente. Lo  que no varía es la estructura del método que tiene tres partes: la primera es relativamente pasiva donde músculos, huesos,tendones y ligamentos se calientan progresivamente (Yin); la segunda es activa y donde por lo general se hacen posturas que producen calor corporal (Yang); la tercera es una combinación de ambas y cuyo propósito es equilibrar las energías. El hilo conductor  es el Saludo al Sol.
Una parte de la practica del yoga:  está dirigida a la salud de la columna, a crear espacio entre las vértebras, flexibilizarla  y fortalecer los músculos,tendones y ligamentos que la sustentan.  
Finalmente esta  "El  trabajo integrador y energético" a traves de:  la visualización y el uso  de las manos , la activacion de  los Chakras (centros de energía), la práctica de técnicas de respiración (Pranayama), la relajación guiada y finalmente la meditación.

Este escrito esta inspirado en Gustavo Ponce,maestro de yoga. 

miércoles, 15 de abril de 2015

Cuando Hebe Uhart llegó a Irazusta, un pueblito cercano a Gualeguaychú en la provincia argentina de Entre Ríos, el chofer del carro que la llevaba le preguntó desconcertado: “¿Y se va a quedar acá?”. El hombre probablemente tenía razón: no había mucho para ver, pero ella se quedó y publicó una crónica sobre Irazusta que apareció en su libro Viajera crónica de la editorial Adriana Hidalgo en 2011. De la visita escribió: “Lo primero que vi fue un terreno baldío, con una vaca y una oveja. Me paré a mirarlas. Un hombre que pasaba me dijo: Esa es Rosa y la oveja se llama Mariana”. No pasa mucho más. El pueblo no se incendia ni Uhart descubre a un pariente perdido. “Acá hace dos años vino un holandés de Holanda”, le comenta un habitante llamado Roque. Y la crónica termina con ese mismo tono apacible y no por ello menos intrigante que recuerda los cuentos de Juan rulfo.
.

Hebe Uhart vive en el barrio de Almagro en Buenos Aires. Dice que Almagro tiene una fuerte influencia del Hospital Italiano, con hostales para los familiares de los pacientes que vienen de afuera, cafés para los médicos y que es menos homogéneo y prolijo que Caballito, el barrio vecino. “En Caballito los grafitis, que son reveladores de un lugar, son políticamente correctos, mientras que acá te ponen: ‘Lucas puto’. Luego se ríe. Uhart se ríe con frecuencia porque recuerda una frase ingeniosa de un campesino, un refrán cambiado por el habla local (“No hay mal que por bien no venga, me dijo una vieja renga”), un episodio de su juventud o alguna tontería que alguien dijo. “Me interesa trabajar los lugares comunes y las pavadas que decimos todos”: La protagonista del cuento “Turistas y viajeros”, una argentina que viaja a Italia, le dice a su amiga: “Me daban ganas de tomarme un avión de vuelta, me acordé de la novela de allá. Después me tenés que contar cómo siguió. ¿Se casó con el rubio o con el delincuente?”.
Su obra narrativa tiene dos rasgos característicos que también se pueden ver en sus crónicas: hay una cercanía al lenguaje oral y a lo cotidiano. Esto no se debe confundir con un afán descriptivo o meramente anecdótico. Uhart llega a lo profundo de un personaje que construye o de un lugar que visita con la sencillez que solo da el asombro verdadero. Su escritura, de frases cortas y precisas, tiene una ligereza similar a la conversación, de hecho, en varios cuentos el protagonista se dirige a un interlocutor que no está presente. Le interesa, además, recrear el habla popular –tanto de un pueblo rural de Paraguay como de una ciudad italiana– y en sus viajes busca refranes, nombres peculiares de lugares y avisos clasificados: en Asunción, por ejemplo, “una joyería se llama Resplandor” y en el periódico se lee: “Compro cualquier cosa”. En Arequipa: “Un poco lejos de la plaza, está el restaurante Mística y una calle se llama Moral. Una farmacia, El Desamparado”.

“El profesor José Luis Pérez me recibe en el porche de su casa a la hora de la siesta. Canta la chicharra y los perros están echados”, se lee en la crónica Antes del cambio, en la que Uhart recorre varios pueblos cercanos a Montevideo. En esa escena, como en el resto de sus relatos de viaje, nada parece haber sido transformado con fines narrativos. Al contrario,Uhart captura la belleza de un instante cotidiano que para otro podría ser insignificante. Prefiere los pueblos a las grandes ciudades –tiene un cuento sobre Alemania en el que está incómoda todo el tiempo–, los hoteles modestos que no tengan mucha tecnología y viajar por tierra.
Va a un lugar por intuición. A Asunción ha ido tres veces porque le gusta la alegría de los paraguayos. “Al campo me lleva la gente, que no tiene filtro”, dice. Eso le recuerda una historia: En Los Toldos, un antiguo asentamiento mapuche de la Provincia de Buenos Aires, fue al Museo de Eva Perón. La encargada del museo no aparecía y una muchacha que pasaba por allí la vio esperar y se ofreció a llamarla. La encargada dijo que no iba porque estaba indispuesta. Había unas cinco personas que querían entrar y la muchacha se fue de nuevo con el mensaje, pero regresó sola. Esta vez la encargada mandó a decir que cuando ella estaba no iba nadie y ahora que no podía sí llegaban. “Esas cosas me parecen insólitas”, termina.
En su casa, hacia el final de la entrevista, abre un cuaderno de hojas amarillas con refranes copiados a mano de los sitios que ha visitado. Los lee: “Qué sabe el burro de confites, si nunca fue confitero”, “No te pases al patio que vas a pisar los pollos”, “No me parece, Roldán, que todas las vacas sean suyas”, “Cada cual con su cada cual y yo con mi cada solito”. Y este último: “Suave como talón de angelito”.
no es muy lindo.pregunta ella...



lunes, 9 de marzo de 2015

"Identifica aquella practica vital que te sirva para desarrollar cada dia y de manera continuada y sostenida tu condicion humana y amarra todo en tu dia, tu vida y tu universo concreto cotidiano, desde alli, porque alli es donde habita lo que le da sentido a tu vida. Identifica tu practica y cuidala como el jardinero cuida su mas preciosa flor y respeta esa practica y conviertela en tu cotidianidad, como algo no negociable, precioso, sagrado."

miércoles, 4 de marzo de 2015

GANAS DE VIVIR

tu muerte me ha dejado
tantas ganas de vivir, tantas

una necesidad a veces patética
a veces placida 
de vivir cada minuto
de disfrutar cada afecto,cada amiga

de beberme el paisaje
y  las risas de mis hijas

me ha dejado la decisión de
sumergirme descalza
en el sentir intenso
sin explicar que pasa
sin preguntar  
porque,
derramando a veces lagrimas

estas indiscretas ganas de vivir
se me salen por los poros
impregnan lo que toco
y me hacen ver extraña

a veces son una amenaza
para quienes toman la vida
muy en serio

y la proclaman sin recordar
que en un recodo cualquiera
del camino
se nos cruza la parca 
y nos abraza

tu muerte me ha dejado
tantas ganas de vivir, tantas.

Mercedes  Mejia Melendez. Alethia.
jueves febrero 26 de 2015.


sábado, 17 de enero de 2015

reflexiones acerca de la fotografia. Alfredo OIiva.



Afirmaba Susan Sontag que la enorme versatilidad de la fotografía hace que no tenga mucho sentido hablar de estilo. El pintor desarrolla un estilo a lo largo de los años que hace que su obra sea reconocible. Sin embargo, en la fotografía "las cualidades formales del estilo -méta central de la pintura- a lo sumo tienen importancia secundaria, mientras que siempre tiene fundamental importancia qué es lo fotografiado." (Sontag, 1973, pag. 135).


Pese a esa libertad que la cámara ofrece al fotógrafo para hacer piruetas estilísticas, cada mirada tiene su peculiar forma de atrapar la realidad y con el tiempo el fotógrafo es reconocible en su obra. Aunque conseguir combinar originalidad y creatividad con una cierta constancia en el estilo solo está al alcance de algunos favorecidos por las musas. Y es que la maestría, o el dominio que la práctica intensiva en una actividad trae consigo, no siempre va acompañada de un aumento de la creatividad. Más bien puede ocurrir lo contrario.

Es cierto que la maestría nos brinda la posibilidad de ser más eficientes, de resolver con menos esfuerzo las situaciones problemáticas que se nos presentan en el ejercicio de nuestra profesión o de nuestros hobbies. 

La experiencia acumulada del experto le lleva a actuar de forma más intuitiva, saltándose los pasos lógicos y ordenados propios del que se inicia. Esa intuición, que es el destilado de mucho esfuerzo y dedicación, tiene su sustrato neurológico: el cerebro establece conexiones entre células en forma de patrones neuronales. Por lo tanto, cuando el experto afronta una nueva situación fácilmente encuentra en su cerebro algún patrón ya construido del que podrá tirar para resolver con decoro esa situación.

Rumania 2012.

Con la edad, y con la práctica y el envejecimiento natural de nuestro cerebro ocurren dos cosas; por una parte acumulamos una mayor número de patrones neuronales, lo que nos convierten en expertos; pero, por otra parte, nuestra energía mental ya no es la que era cuando teníamos 20 años y nos vamos volviendo mentalmente perezosos: cada vez dedicamos menos tiempo y esfuerzo a resolver nuevos problemas y encontrar soluciones fotográficas originales. Lo que hacemos es tirar de nuestra experiencia buscando en nuestra mochila de patrones visuales, ya que es muy probable que allí encontraremos algo útil. El inconveniente que tiene esta forma de trabajar es que nos repetimos una y otra vez. Nos vamos haciendo muy previsibles en un estilo eficaz pero que poco a poco va perdiendo frescura y originalidad. Eso explica que la mayoría de estudios encuentre que la curva de la creatividad suele tocar techo antes de los 40 años,

 y... que maestría y creatividad sigan trayectorias divergentes. No obstante, puede haber algunas excepciones, como la de aquellos sujetos que empezaron a una edad tardía su actividad "artística". En esos casos,  el bagaje de patrones acumulados será escaso y tendrán que esforzarse en encontrar nuevas soluciones a los problemas que afronten, por lo que su curva de creatividad llevará algún retraso. Otro caso será el de algunos individuos excepcionales, cuya insatisfacción permanente les llevará a una búsqueda continua de nuevas fórmulas expresivas. Pero, no nos engañemos, esos son los menos, la mayoría tendremos que mirar hacia atrás para ver que encontramos.

tomado del blog: Reflexiones de un fotografo aficionado.

jueves, 1 de enero de 2015

31 de diciembre de 2014..

En un minuto fascinante, levanto la copa de champan hacia el cielo cuajado de estrellas y acompañando la luna este brindis.
al segundo, advierto bullir en mis papilas  el cosquilleo feliz de saltarines burbujas acidas y agrias a la vez, mientras ráfagas de luz chisporrotean  entre mis dedos expandiéndose por doquier.

 las comisuras de los labios  al fruncirse, gestan dulces  palabras musicales, labios dulces y viajeros que al partir dejan colgando la sonrisa. De mis brazos, como ramas de árbol cobrando vida, nace un abrazo sin límite  echando raíces en marichu, sarita y nestor.
Tantas cosas siento posibles en ese momento..
Sin embargo, pienso, bendita, valiente...yo, capaz de desdeñar toda coherencia persiguiendo ufanas fantasías.
Porque...
Me pregunto:
¿Acaso la cordura permanente, no es un estado permanente de locura?
.
Brindo por esas ilusiones que nos fascinan, porque el nuevo año venga cargado de ellas, porque el universo se confabule y seamos  capaces de fluir con la perfeccion del momento dado por El.  porque esto que pasa sea igual o mejor   que otros  momentos pasados y  los que tienen que llegar..
    ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO, FAMILIA!!!!!!