Aqui puedes encontrar imagenes,sentires cotidianos, textos y algunas recomendaciones sobre temas tales como: la practica cotiadiana de yoga, la meditacion zen, la presencia en cada acto cotidiano, y recorridos neuronales diferentes a los aprendidos.
viernes, 16 de enero de 2026
inspirada en Riokan monje zen y poeta
El silencio, tan lleno.
Los sonidos del silencio.
El tren que pasa, algún golpe de viento suave, un pájaro al vuelo,
los crujidos de la casa viva.
La contemplación
de la vida, en movimiento.
Nacer, la energía explícita de la vida, en la infancia, en la juventud,
la enfermedad, el declive, la partida.
"Tot era una enganyifa", le dijo la anciana, consciente de la recta final.
El océano de piel rizada, olas que emergen y desaparecen,
tan constante el movimiento que a veces parece quietud.
El cansancio a veces, el descanso,
dejarse llevar por la corriente, el cuerpo en reposo.
La entrega, la renuncia.
A veces sin refugio, sin necesidad de refugio.
A veces el abrazo de Dios, la luna de miel con Dios,
la disolución, como agua vertida en agua.
Cuando todo forma parte del cuerpo de Dios
y el dolor no aparece, o bien es una mera experiencia más
de la Conciencia, del cuerpo de Dios.
A veces la contemplación compasiva, a veces los infiernos.
La liberación y todos los demás mundos están en este mundo,
en esta vida.
La contemplación, la compasión y los infiernos, todo ello también
el cuerpo de Dios.
También el cansancio.
Y la embriaguez de la experiencia de la presencia, la Conciencia,
jugando al escondite.
"El sol del estado de la budeidad irrumpe en nuestro corazón
y se dispersan la ignorancia y la ilusión,
que hasta entonces rodeaban el sol con una espesa capa de nubes".
(Disertaciones sobre el logro de la budeidad en esta existencia.
Daisaku Ikeda).
lunes, 2 de septiembre de 2024
Un dia en la vida de Lili.
varias tomas de la vida diaria. como por ej. darle la comida a los pajaros, darle el alimento a las mascotas, tomar el sol en las mañanas acompañada de un jugo de mandarian recien hecho por ella misma, meditar zazen en la mañana y en la tarde, salir al pueblo a comprar lo del almuerzo y desayunar donde luzelvy, sentarse a hacer una figura de origami, sentarse a tejer una nueva mochila, ir a clase de telar con lina, alimentar las lombrices,ir al rio felidia y bañarse en soledad, trasplantar plantulas, regar las plantas, ver un buen documental, hacer el taller de escritura terapeutica, ver un album de fotografias, rastrillar las hojas del cipres, hacer floreros sencillos con flores de la casita, bajar a cali a dar clase de yoga terapeutico a sus alumnas mayores, ir a la galeria alameda a comprar la comida de las mascotas y de ella.
sábado, 10 de diciembre de 2022
LA VUELTA A CASA: EL REGRESO A SÍ MISMA
¿Qué es el ansia de hogar? Es el instinto de volver, de ir al lugar recordado. Es la capacidad de encontrar tanto de día como de noche el propio hogar. Todas sabemos cómo regresar a casa. Por mucho tiempo que haya transcurrido, sabemos encontrar el camino. Caminamos de noche cruzando tierras extrañas y tribus desconocidas sin ningún mapa, preguntando a los viejos personajes que encontramos por el camino: «¿Por dónde se va?»
La respuesta exacta a la pregunta «¿Dónde está el hogar» es más complicada, pero se trata en cierto modo de un lugar interior, de un lugar del tiempo más que del espacio, en el que una mujer se siente entera. El hogar está allí donde un pensamiento o un sentimiento se puede conservar sin que se interrumpa o nos sea arrebatado porque otra cosa exige nuestro tiempo y nuestra atención...
...Los vehículos que utilizan las mujeres para regresar a casa son muchos: la música, el arte, el bosque, la espuma del mar, el amanecer, la soledad. Todos ellos nos conducen al nutritivo mundo interior del hogar que posee sus propias ideas, su orden y su sustento...
...Allí no sólo hay tiempo para meditar sino también para aprender y descubrir lo olvidado, lo abandonado, lo enterrado. Allí podemos imaginar el futuro y examinar los mapas de las cicatrices de la psique, averiguar sus causas y adónde iremos a continuación...
...Para algunas, el hogar es el inicio de una actividad. Algunas vuelven a cantar tras haberse pasado varios años sin encontrar ninguna razón para hacerlo. Se entregan al aprendizaje de algo que llevaban mucho tiempo deseando aprender. Buscan personas y cosas perdidas de sus vidas. Recuperan la voz y escriben. Descansan. Hacen suyo un rincón del mundo. Toman grandes o extremas decisiones. Hacen algo que deja huella.
Para algunas mujeres el hogar es un bosque, un desierto, un mar. En realidad el hogar es holográfico. Se desarrolla en toda su plenitud incluso en un solo árbol, un solo cacto del escaparate de una tienda, un estanque de serenas aguas. Se desarrolla también en toda su potencia en una amarilla hoja caída sobre el asfalto, una roja maceta de arcilla que espera la plantación de una raíz o una gota de agua sobre su tierra. Cuando una mujer se concentra con los ojos del alma, ve el hogar en muchísimos lugares.
🌲🐺
Clarissa Pinkola Estés 🙏🧡
Mujeres que corren con los lobos (Capítulo 9)
miércoles, 23 de marzo de 2022
bondades de la poesia
La mirada poética puede resemantizar y por tanto sublimar todo lo que observa hasta lograr la proeza de que lo que antes parecía una trivialidad ahora resulte una antología de la inteligencia humana, o una maravilla de la naturaleza. Compartiré una breve sucesión de ejemplos. Abrir un grifo y que salga agua. Pulsar un botón y que unas ondas electromagnéticas calienten líquido o alimentos. Tostar una rebanada de pan que acompañará a un café humeante mientras por la ventana se cuela un amanecer de un rojo somnoliento. Bajar a la calle y contemplar en las hacinadas aceras la biodiversidad humana y el armónico entrelazamiento de interdependencias opacadas por su propia ubicuidad. Subirte a un coche y alcanzar una velocidad insuperable para cualquier animal. Hablar con una persona y entenderla y que te entienda gracias a una pluralidad de sonidos semánticos que se exilian de la boca y se refugian en los tímpanos, y que llamamos lenguaje. Entrar en un edificio atestado de personas y hacerlo tranquilamente porque un ordenamiento jurídico y una infraestructura cívica custodian que la vida sea respetada y pueda desplegarse sin sobresaltos al lado de la de los demás.
parte de un escrito de Jose M. Valle.
lunes, 20 de julio de 2020
El árbol invisible.
“Hoy me gusta la vida mucho menos / pero siempre me gusta vivir, ya lo decía”. Estos versos son del peruano César Vallejo, y los recuerdo porque ellos resumen, a pesar de haber sido escritos en los años 30 del siglo pasado, lo que muchos estamos experimentando
Al comienzo de esta cuarentena media humanidad se dedicó a hacer pan, a comprar el maíz y hacer Arepas caseras y, además a desempolvar la receta de nuestros parientes que en otro tiempo dedicaron parte de su hermosa vida a cuidar el paladar de sus hijas e hijos y demás.
Con tal ahínco nos metimos a La Cocina, que en todos los supermercados del mundo se acabó la levadura. En las redes sociales comenzó a surgir la necesidad de aprender sobre huertas y jardines, a menudo se veían fotos de lechugas,cilantro y otras hierbas en los balcones. La gente se pasaba el dato de dónde aprender y encontrar los ingredientes, con la misma premura con que los venezolanos se pasan la voz, en tiempos de escasez, sobre dónde encontrar mantequilla, huevos o harina para hacer arepas. Siempre me pareció curiosa esa elección, la de hacer huertos caseros y... pan, tortas de zapallo,zanahoria y banano en casa. Tan curiosa como la de correr a comprar grandes volúmenes de papel higiénico.
Todas las labores muy significativas. Hacer Huertas,pan,Arepas y tortas cuando empezó el confinamiento obligatorio, esto significó mucho más que no tener que ir a las panaderías. Fue, creo, la concreción del deseo de ver en esa reclusión forzada una oportunidad: la de hacer cosas que nunca hicimos. Pero la elección parecía entrañar, además, un elemento simbólico: un regreso a lo esencial, a lo básico, a lo que todas, si queremos, podemos hacer con nuestras manos.
Una opción que reemplazaba la avidez de la sociedad de consumo aunque fuera por unas semanas. De alguna manera, también, era como recuperar la noción de hogar, una palabra que no sólo significa casa sino “sitio donde se hace la lumbre en las cocinas”. En el hogar, al fuego, se hace la hogaza, del latín focacia y de cius, cocido al fuego.
Hacer pan y otras labores ha sido una manera de darle sentido al paréntesis obligatorio de la pandemia. Entre esas cosas manuales está también escribir,pintar, redecorar la casa, desempolvar cuadros y fotos guardadas por años. Labores Manuales y corporales, porque también se escribe con todo el cuerpo. Y, por supuesto, espirituales: el hacer, se une con la vida reflexiva. Todo eso sucedió porque pensamos que duraría dos, tres meses. Después del desconcierto nos preparamos para resistir con estoicismo, y lo aliviamos, también, con un poco de humor. Las redes se llenaron de memes.
Pero luego ha estado llegando el cansancio, la necesidad del abrazo, del beso, de la presencia para reírnos a carcajadas del aburrimiento de lo mismo, dándonos cuenta que la comunicación por redes y las clases y conferencias por zoom o Google Meet no son suficientes ni plenas.
Ahora estamos teniendo la percepción del confinamiento como un tiempo que se prolonga sin esperanza. Para no hablar del miedo, de las noticias que sofocan especialmente a la gente mayor, dolor de saber que en este mismo momento hay muchos que están muriendo asfixiados, en la más aterradora soledad. Y que también nosotros podemos morir.
En Alguna parte leí que...
domingo, 14 de junio de 2020
La ola es el mar
Cuando observamos el océano vemos que cada ola tiene un principio y un final.
Una ola puede compararse con otras olas, y podemos calificarla de más o menos bella, más alta o más baja, o más o menos duradera. Pero si observamos más a fondo descubrimos que la ola está hecha de agua.
Aunque lleve la existencia de una ola, vive también la vida del agua. Sería triste que la ola no supiera que es agua. Pensaría: «Algún día tendré que morir. Este período de tiempo es la duración de mi vida y cuando llegue a la orilla regresaré al no-ser». Estas ideas pueden provocar en la ola miedo y ansiedad. Si la ola quiere ser libre y feliz, se desprende de los conceptos del yo, la persona, el ser vivo y la duración de la vida.
Una ola puede reconocerse por los signos: alta o baja, naciendo o desapareciendo, bella o fea.
Pero en el mundo del agua no hay signos. En el mundo de la verdad relativa, la ola se siente feliz al crecer y se siente feliz al caer.
Pero cuando la ola percibe su verdadera naturaleza —que es el agua— todos sus complejos desaparecen y trasciende el nacimiento y la muerte.
La liberación es la capacidad de ir del mundo de los signos al de la verdadera naturaleza. Necesitamos el mundo relativo de la ola, pero para gozar de una verdadera paz y alegría, necesitamos también sentir el agua, la base de nuestro ser. No deberíamos permitir que la verdad relativa nos aprisione y nos impida sentir la verdad absoluta. Al observar profundamente la verdad relativa, comprendemos la verdad absoluta. La verdad relativa y la absoluta se ínter-abrazan. Ambas verdades tienen un valor.
miércoles, 27 de mayo de 2020
Yoga y meditación entre rejas
MEDITACIÓN ENTRE REJAS. ELAINE MACLNNES. MAESTRA ZEN.
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| Elaine Maclnnes con Yamada Koun Rôshi |
Elaine Maclnnes nació en 1924 en la ciudad de Moncton, provincia marítima de New Brunswick, Canadá. Estudió violín y más tarde fue profesora en el Conservatorio de Calgary. Se unió a la Orquesta Sinfónica de esta ciudad durante cinco años.
Su prometido murió durante la Segunda Guerra Mundial. Elaine ingresó en la comunidad de las Misioneras de Nuestra Señora y se hizo monja en 1961.
Ese mismo año viajó a Japón, su primer destino misionero. Conoció al jesuita Hugo Enomiya-Lassalle, que estudiaba y practicaba zen. La hermana Elaine tenía cierta curiosidad sobre el zen y decidió que si el padre Lassalle estaba practicando: "Tenía que estar bien". https://satsangzaragoza.blogspot.com/2014/09/enomiya-lassalle.html
Poco después se unió a una orden de monjas budistas de la escuela rinzai del templo Enkoji, en Kyoto, donde vivió durante ocho años. Más tarde, el padre Lassalle le presentó a Yamada Koun Rôshi. La hermana Elaine logró el kensho durante su segundo sesshin con él. Continuó sus estudios zen con Yamada Rôshi, de quien recibió la transmisión y el título de maestra zen con el nombre de Ko-un An (Nube brillante).
https://satsangzaragoza.blogspot.com/2020/05/yamada-koun-roshi-maestro-zen-japones.html
![]() |
| Enomiya Lassalle |
https://satsangzaragoza.blogspot.com/2020/05/yamada-koun-roshi-maestro-zen-japones.html
En 1976 la hermana Elaine fue destinada por su congregación a Filipinas durante los peores años de la dictadura de Ferdinand Marcos. Fue a través de su trabajo abriendo un centro Zen para la Iglesia Católica en Manila que terminó enseñando meditación en la cárcel a prisioneros políticos. Su trabajo en las cárceles se convertiría en su vocación.
En 1992, la hermana Elaine fue invitada a convertirse en directora del Prison Phoenix Trust en Oxford, Reino Unido, cuyo mecenas es el actor inglés Jeremy Irons. Estableció una red de profesores de yoga y meditación que trabajan en centros penitenciarios en todo el Reino Unido e Irlanda, enseñando yoga y meditación a los presos que voluntariamente asisten a las clases. La idea detrás de Prison Trust es que el espacio de una celda de prisión puede convertirse en un lugar de práctica, no muy diferente de la celda de un monje.
Cuando regresó a Canadá, decidió establecer una organización similar aquí. Se llama Liberando el espíritu humano y ha logrado colocar instructores de yoga y meditación en las cárceles de todo Canadá. .
El actor ganador del Oscar Jeremy Irons describe a su amiga y mentora canadiense Hermana Elaine Maclnnes, una monja católica y maestra zen, como una de las personas más sin prejuicios que ha tenido la fortuna de conocer.
Mi antiguo maestro zen en Japón, Yamada Koun Rôshi, solía decir que “todos nacen para ser místicos”.
Las cárceles no son lugares tranquilos. No son lugares positivos. Las cárceles son lugares terribles. Y estar en una habitación, en un silencio que los prisioneros se han creado, es simplemente mágico.
Vi a la gente cambiar mucho. Ver a alguien convertirse de un convicto enojado en prisión en alguien más humano, suave y amable, es un pequeño milagro en sí mismo.
No estás separado de ellos (los presos). Ve a ellos y en esa unidad haz lo que puedas para ayudar.
Elaine Maclnnes
Zen catholic nun Sister Elaine Maclnnes (activar subtítulos en español):
martes, 12 de mayo de 2020
Siri Husveht
Manhattan, la tienda por departamentos Bloomingdale’s, 1979. En el baño, mientras nadie mira, una modelo de piso se ha internado a leer, aborrecida por aquel trabajo que la conduce a pasearse ceremoniosamente como un maniquí en movimiento; como una plácida aparición que viste la ropa que será vendida a damas estupendas. Es su manera de subsistir y costear la existencia en Nueva York.
Ese trabajo –lo ha confesado esa misma mujer décadas después– fue algo breve y odioso. La entonces veinteañera pudo ensayar ese papel por la bendición de tener una figura larga, espléndida, espigada; por ser una rubia con facciones angulares. Hastiada de esa obligación para procurarse un cuarto propio, ella leía. Trataba de mantener viva la fantasía de una experiencia urbana. Su corazón, criado en la modestia y la aridez montañera de paisajes pastorales, había estado puesto fija y nítidamente en irse a Nueva York a resolverlo todo escribiendo.
Esa muchacha repelida por el modelaje, que sorteaba modos de existir en Manhattan para perseguir un oficio históricamente asociado a la penuria, es la escritora norteamericana Siri Hustvedt, quien a finales de mayo pasado fue merecedora del Premio Princesa de Asturias de las Letras.
Hustvedt es autora de un libro de poemas, siete novelas y seis obras de ficción. En marzo vio la luz su más reciente novela, Recuerdos del futuro. Y como revelan sus retratos y las fotografías en blanco y negro que anuncian el reciente reconocimiento, también es una mujer resueltamente bella. Elvira Lindo argumentaba alguna vez que la fijación en la apariencia de las mujeres viene cargada de espinas limitantes, pero que también había constricción en no reconocer la belleza en alguien. Mencionaba a Hustvedt en aquel texto
Pero a Hustvedt poco o nada le ha interesado ser imagen. Mucho antes del fervor contemporáneo del autorregistro, ya pensaba que ser bella es una especie de performance involuntario que cobra claridad con la conciencia de su propia dimensión visual; con las miradas de los otros en las calles, con que los hombres, al conversarle, insistieran en mirarla y no en escucharla.
En Recuerdos del futuro escribe: “Él era uno de muchos, y los muchos han sido mezclados en mi mente para convertirse en uno, un tipo de hombre que he encontrado una y otra vez, un hombre, joven o mayor, cuyos ojos se apartaban continuamente de mi rostro a partes de abajo, un hombre que hablaba y hablaba y hablaba y que no me hacía preguntas, un hombre servicial y sonriente, un hombre conocedor que por motivos que me desconcertaban parecía creer que yo era incompetente en todos los asuntos, grandes y pequeños, un hombre que, al final de la noche, cuando arriesgaba una cena en una irreprimible esperanza de compañía y quizá amor, era todo manos y saliva y necesidades urgentes y quien, aquí, de nuevo, tenía que ser empujado a la fuerza”.
Esa subjetividad, ese interés en las ideas, en no querer ser imagen y aún así estar irónicamente condenada por su apariencia, exacerban no solo su belleza escandinava, sino además una especificidad autobiográfica: Hustvedt está casada hace 38 años con el escritor Paul Auster.
A los varones que escriben rara vez se les pregunta por su esposa, o cómo logran balancear las variables entre escribir, pensar, ser esposo y padre. Un periodista chileno insistió alguna vez en que Auster necesariamente tenía que ser el responsable de que Hustvedt desplegara un conocimiento alarmantemente especializado en asuntos de neurociencia y psicoanálisis. Una admiradora le preguntó en una carta si no había apartes de El mundo deslumbrante (2014) que habían sido escritos por Auster. La persistencia de esas preguntas, que surgen solo por el hecho de que es mujer, han desconcertado una y otra vez a Hustvedt, pero su reacción no ha sido iracunda ni febril. En su caso, la indignación suele más bien convertirse en series de excursiones inquisitivas; heridas, sí, pero sobre todo ávidas de transformar y comprender.
En El mundo deslumbrante, por ejemplo, Hustvedt escribe un bricolaje de narrativas en primera y tercera persona que cuentan la historia de Harriet Burden, una mujer que, pasados los sesenta años, se convierte en la viuda de un centelleante marchante de arte en la escena de Manhattan, y cuya propia obra artística había estado persistentemente relegada. Decide entonces invitar a tres artistas masculinos y reconocidos a operar como sus autores fantasmas. Solo entonces, bajo esos nombres masculinos, se le concede un ligero reconocimiento a su trabajo. “Me dio la impresión de que ella sentía que su feminidad, su cuerpo y su tamaño habían interferido de algún modo en su vida”, escribe la voz de la hija de Harry en esta novela sobre prejuicios inconscientes.
En la obra de Hustvedt abundan las vidas oníricas vivaces, obras de arte detalladamente descritas, series de cajas y habitaciones, viajes a otros tiempos. Como pensadora, tiende puentes entre ciencia y arte, neurociencia y teorías de la percepción, psiquiatría y filosofía. Muchos de sus personajes femeninos, como Harry en El mundo deslumbrante, o Iris en Los ojos vendados (1992), exploran la posibilidad de vestirse masculinamente, literal o figurativamente, para comprobar si, de hecho, un envoltorio distinto tiene consecuencias y efectos distintos en relación con los otros. De allí que en su obra se cuestionen informada y cerebralmente los significados de aquello que se ha codificado como masculino y femenino.
Su desinterés en ser ella imagen es irónico ante la consciencia aguda de la carga que lleva lo femenino como objeto en la tradición pictórica de Occidente. De allí que uno de sus títulos recientes y más provocadores sea La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres (2016).
La dualidad es otro tema en su geografía intelectual: el intersticio singular entre humanidades y ciencias, la oscilación entre la crianza estadounidense y el linaje noruego, la exploración recurrente entre las orillas de feminidad y masculinidad.
La radiante escritora que publica bajo el seudónimo de Elena Ferrante afirmó que “la historia femenina, contada con mayor destreza, significativamente amplificada y sin remordimientos, es lo que ahora debe asumir poder”. La obra de Hustvedt es una representación de eso, de una subjetividad femenina que, entre la memoria y la ficción, se ha encargado también de explorar las divisiones del ser. En sus libros, Hustvedt ha escrito como hombre y como mujer, ha pincelado destellos de su propia vitalidad, de la escritora-casada-con-escritor, de la mujer alerta de determinados prejuicios. Ha dicho que, al cruzar el umbral de los sesenta años, ha experimentado cierto alivio al no sentirse deseable y fértil, como liberada de esa carga. “Como escribo obras de ficción y de no ficción, y tengo interés en la neurobiología y la filosofía (disciplinas que siguen siendo predominantemente masculinas), en mi propia obra personifico la división entre lo masculino y lo femenino, lo serio y lo no tan serio, lo duro y lo delicado”.
“Ha dicho que, al cruzar el umbral de los sesenta años, ha experimentado cierto alivio al no sentirse deseable y fértil, como liberada de esa carga”
sábado, 22 de febrero de 2020
Claudio Naranjo
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CLAUDIO BENJAMIN NARANJO COHEN
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Claudio Benjamín Naranjo Cohen (1932 – 2019), más conocido como Claudio Naranjo, fue un psiquiatra y escritor chileno que se convirtió en uno de los pioneros y máximos referentes de la psicología transpersonal. Es considerado un pionero en la integración de la psicoterapia y las tradiciones espirituales. Fue uno de los tres sucesores nombrados por Fritz Perls (fundador de Gestalt Therapy), un desarrollador principal de las teorías del Eneagrama de la Personalidad.
Te traemos aquí una maravillosa recopilación de sus mejores frases, ¡no te las pierdas!
Citas célebres de Claudio Naranjo
Descubre quién eres, pero no te aferres a ninguna definición. Muta las veces que sea necesario para vivir en la totalidad de tu ser.
Demasiada luz, quedarás ciego.
Demasiado viento, te ahogas.
Demasiado intelecto, te aíslas de ti mismo…
No querer ver, no querer estar en contacto con la experiencia de uno, es algo parecido a la pereza cognitiva, un eclipse del experimentador o el testimonio interno en la persona.
Las cosas verdaderas se aprenden por amor a aprender, por amor a la verdad, por el deseo de saber. No por la obligación de las calificaciones.
Hay que trabajar para que quienes mandan sean capaces de ver la luz.
No es lo mismo el espejo, que su reflejo. No es lo mismo ser, que parecer.
Detén ahora las auto-acusaciones y los autoelogios.
Se puede decir que todos los males que se tratan en la terapia comienzan con un problema amoroso; comienzan todos los problemas emocionales por una carencia amorosa en la vida de la persona.
Cuando aparece la sabiduría aparece también una mayor libertad; la vida se pone en orden y todo fluye como debe fluir.
¿Por qué temer a las sombras? Donde veas sombra significa que en un lugar cercano la luz resplandece.
Cualquier libro puede describir una técnica, pero una actitud debe ser transmitida por una persona.
Si se calculara el precio de la infelicidad que se crea, se vería lo antieconómica que es nuestra educación.
Ahí está el verdadero poder: tener ojos y no tener miedo. La verdadera sanación es la aceptación y el verdadero proceso es la entrega.
La terapia gestáltica se distingue más por lo que evita hacer que por lo que hace. Sostiene que basta con estar conscientes; que para que se produzca un cambio no se necesita nada más que presencia, estar consciente y responsabilidad.
La educación sirve para mantener a la gente idiotizada y manipulable.
Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.
El pico de los empatógenos se puede caracterizar como un paraíso terrenal en comparación con el paraíso celestial del LSD y los alucinógenos de esa categoría.
Buscar la verdad implica cuestionar el condicionamiento sociocultural recibido para recuperar el contacto con nuestra verdadera naturaleza.
Ser responsable conlleva estar presente, estar aquí. Y estar verdaderamente presente, es estar consciente. A su vez, estar consciente es una condición incompatible con la ilusión de irresponsabilidad por medio de la cual evitamos vivir nuestras vidas.
El futuro es una carrera entre la educación y la catástrofe.
Una educación que busca la competencia en vez de la colaboración, es el reflejo de una sociedad que está profundamente enferma.
El hombre se ha desconectado de su fe en las percepciones.
Para conocer más profundamente a una persona, no le preguntes que es lo que piensa, sino que es lo que ama.
Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo. El sistema tiene miedo de que la gente tome consciencia de su vida.
La responsabilidad no es un deber sino un hecho inevitable. Somos los actores responsables de cualquier cosa que hagamos. Nuestra única alternativa es reconocer tal responsabilidad o negarla. Y percatarse de la verdad, nos cura de nuestras mentiras.
Ocúpate del reino del corazón, y el resto llegará por añadidura.
Este es el único Buda y Dios que uno puede llegar a alcanzar; ir más allá del mundo falso, de los miedos sociales y conservacionales y atreverse a soltar lo poco para serlo todo. Se necesita valor y un gran coraje, y verdad, y una enorme lealtad a la esencia, al ser.
El hombre busca las experiencias estéticas como un sustituto del experimentar el sentido de la vida. Se ha desconectado de su fe (entendida como la entrega a lo que venga) en las percepciones, en las intuiciones, en definitiva, en todo lo que alimenta las verdades no científicas, las que perduran en el tiempo más que las científicas.
Lo que necesita nuestro tiempo son seres más bondadosos, no seres más inteligentes. La inteligencia sin bondad es una mutación fallida.
La terapia Gestalt no es un conjunto de técnicas sino la transmisión de una actitud, una forma de estar en la vida.
Preceptos de la Terapia Gestalt de Claudio Naranjo:
Vive ahora, es decir, preocúpate del presente más que del pasado o el futuro.
Vive aquí, es decir, relaciónate más con lo presente que con lo ausente.
Deja de imaginar: experimenta lo real.
Abandona los pensamientos innecesarios; más bien siente y observa.
Prefiere expresar antes que manipular, explicar, justificar o juzgar.
Entrégate al desagrado y al dolor tal como al placer; no restrinjas tu percatarte.
No aceptes ningún otro debería o tendría más que el tuyo propio.
Responsabilízate plenamente de tus acciones, sentimientos y pensamientos.
Acepta ser como eres.
La muerte es solo un concepto.
Reinterprétalo. Dale un sentido más mágico. Acepta la desaparición hacia una transformación.
CLAUDIO BENJAMIN NARANJO COHEN
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Claudio Benjamín Naranjo Cohen (1932 – 2019), más conocido como Claudio Naranjo, fue un psiquiatra y escritor chileno que se convirtió en uno de los pioneros y máximos referentes de la psicología transpersonal. Es considerado un pionero en la integración de la psicoterapia y las tradiciones espirituales. Fue uno de los tres sucesores nombrados por Fritz Perls (fundador de Gestalt Therapy), un desarrollador principal de las teorías del Eneagrama de la Personalidad.
Te traemos aquí una maravillosa recopilación de sus mejores frases, ¡no te las pierdas!
Citas célebres de Claudio Naranjo
Descubre quién eres, pero no te aferres a ninguna definición. Muta las veces que sea necesario para vivir en la totalidad de tu ser.
Demasiada luz, quedarás ciego.
Demasiado viento, te ahogas.
Demasiado intelecto, te aíslas de ti mismo…
No querer ver, no querer estar en contacto con la experiencia de uno, es algo parecido a la pereza cognitiva, un eclipse del experimentador o el testimonio interno en la persona.
Las cosas verdaderas se aprenden por amor a aprender, por amor a la verdad, por el deseo de saber. No por la obligación de las calificaciones.
Hay que trabajar para que quienes mandan sean capaces de ver la luz.
No es lo mismo el espejo, que su reflejo. No es lo mismo ser, que parecer.
Detén ahora las auto-acusaciones y los autoelogios.
Se puede decir que todos los males que se tratan en la terapia comienzan con un problema amoroso; comienzan todos los problemas emocionales por una carencia amorosa en la vida de la persona.
Cuando aparece la sabiduría aparece también una mayor libertad; la vida se pone en orden y todo fluye como debe fluir.
¿Por qué temer a las sombras? Donde veas sombra significa que en un lugar cercano la luz resplandece.
Cualquier libro puede describir una técnica, pero una actitud debe ser transmitida por una persona.
Si se calculara el precio de la infelicidad que se crea, se vería lo antieconómica que es nuestra educación.
Ahí está el verdadero poder: tener ojos y no tener miedo. La verdadera sanación es la aceptación y el verdadero proceso es la entrega.
La terapia gestáltica se distingue más por lo que evita hacer que por lo que hace. Sostiene que basta con estar conscientes; que para que se produzca un cambio no se necesita nada más que presencia, estar consciente y responsabilidad.
La educación sirve para mantener a la gente idiotizada y manipulable.
Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.
El pico de los empatógenos se puede caracterizar como un paraíso terrenal en comparación con el paraíso celestial del LSD y los alucinógenos de esa categoría.
Buscar la verdad implica cuestionar el condicionamiento sociocultural recibido para recuperar el contacto con nuestra verdadera naturaleza.
Ser responsable conlleva estar presente, estar aquí. Y estar verdaderamente presente, es estar consciente. A su vez, estar consciente es una condición incompatible con la ilusión de irresponsabilidad por medio de la cual evitamos vivir nuestras vidas.
El futuro es una carrera entre la educación y la catástrofe.
Una educación que busca la competencia en vez de la colaboración, es el reflejo de una sociedad que está profundamente enferma.
El hombre se ha desconectado de su fe en las percepciones.
Para conocer más profundamente a una persona, no le preguntes que es lo que piensa, sino que es lo que ama.
Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo. El sistema tiene miedo de que la gente tome consciencia de su vida.
La responsabilidad no es un deber sino un hecho inevitable. Somos los actores responsables de cualquier cosa que hagamos. Nuestra única alternativa es reconocer tal responsabilidad o negarla. Y percatarse de la verdad, nos cura de nuestras mentiras.
Ocúpate del reino del corazón, y el resto llegará por añadidura.
Este es el único Buda y Dios que uno puede llegar a alcanzar; ir más allá del mundo falso, de los miedos sociales y conservacionales y atreverse a soltar lo poco para serlo todo. Se necesita valor y un gran coraje, y verdad, y una enorme lealtad a la esencia, al ser.
El hombre busca las experiencias estéticas como un sustituto del experimentar el sentido de la vida. Se ha desconectado de su fe (entendida como la entrega a lo que venga) en las percepciones, en las intuiciones, en definitiva, en todo lo que alimenta las verdades no científicas, las que perduran en el tiempo más que las científicas.
Lo que necesita nuestro tiempo son seres más bondadosos, no seres más inteligentes. La inteligencia sin bondad es una mutación fallida.
La terapia Gestalt no es un conjunto de técnicas sino la transmisión de una actitud, una forma de estar en la vida.
Preceptos de la Terapia Gestalt de Claudio Naranjo:
Vive ahora, es decir, preocúpate del presente más que del pasado o el futuro.
Vive aquí, es decir, relaciónate más con lo presente que con lo ausente.
Deja de imaginar: experimenta lo real.
Abandona los pensamientos innecesarios; más bien siente y observa.
Prefiere expresar antes que manipular, explicar, justificar o juzgar.
Entrégate al desagrado y al dolor tal como al placer; no restrinjas tu percatarte.
No aceptes ningún otro debería o tendría más que el tuyo propio.
Responsabilízate plenamente de tus acciones, sentimientos y pensamientos.
Acepta ser como eres.
La muerte es solo un concepto.
Reinterprétalo. Dale un sentido más mágico. Acepta la desaparición hacia una transformación.
viernes, 17 de enero de 2020
A la madrugada
Se alza la noche allí afuera recubriéndome entera. Se intuye la montaña tras la ventana, su presencia engalanada de bosque atraviesa las paredes de mi templo en forma de un silencio que atrona mis sentidos. No son horas de estar despierta y sin embargo no hay mejor hora que la que antecede a la madrugada. Todos duermen y... yo vago despierta en este sueño compartido, buscándome en la negrura, buscándome tras mil y un velos, donde palpita y quedo pobre mi corazón: ven, vuelve a la raíz de tus raíces que es tu propia alma. Ven, vuelve. Y yo me quedo sin decirle nada más que un nuevo intento silencio
de posicionarme sin posicionarme en un lugar de este vasto espacio, donde mi conciencia horada un centro, desde el que gira toda la rueda del samsara y pareciera entonces que el tiempo se detuviera, pareciera, tan sólo pareciera.
de posicionarme sin posicionarme en un lugar de este vasto espacio, donde mi conciencia horada un centro, desde el que gira toda la rueda del samsara y pareciera entonces que el tiempo se detuviera, pareciera, tan sólo pareciera.
martes, 14 de enero de 2020
Muriendo en otro
HACE APENAS UNOS AÑOS
MURIÓ
Hace apenas unos años murió mi madre,
hace apenas tanto.
Cayó sin peso,
como los párpados al llegar
la noche o una hoja
cuando el viento no arranca, acuna.
Hoy no es como otras lluvias
hoy llueve por vez primera
sobre el mármol de su tumba.
Bajo cada lluvia
podría ser yo quien yace, ahora lo sé,
ahora que he muerto en otro.
MURIÓ
Hace apenas unos años murió mi madre,
hace apenas tanto.
Cayó sin peso,
como los párpados al llegar
la noche o una hoja
cuando el viento no arranca, acuna.
Hoy no es como otras lluvias
hoy llueve por vez primera
sobre el mármol de su tumba.
Bajo cada lluvia
podría ser yo quien yace, ahora lo sé,
ahora que he muerto en otro.
domingo, 5 de enero de 2020
Olga tokarczuk premio Nobel de literatura
- Carecemos de nuevas formas de contar la historia del mundo.
- Creo que la narración en primera persona es muy característica de la óptica contemporánea, en la que el individuo desempeña el papel de centro subjetivo del mundo.
- Lo que las narraciones en primera persona han hecho para la literatura y, en general, para la civilización humana no se puede sobrestimar: han reelaborado por completo la historia del mundo.
- Cada vez más, el trabajo de género literario es como una especie de molde de pastel que produce resultados muy similares, su previsibilidad se considera una virtud, su banalidad es un logro. El lector sabe qué esperar y obtiene exactamente lo que quería.
- Parece que lo que nos falta es la dimensión de la historia que es la parábola. Porque el héroe de la parábola es a la vez él mismo, una persona que vive bajo condiciones históricas y geográficas específicas, pero al mismo tiempo también va mucho más allá de esas circunstancias concretas.
- Un buen libro no necesita defender su afiliación genérica. La división en géneros es el resultado de la comercialización de la literatura en su conjunto y el efecto de tratarla como un producto a la venta con toda la filosofía de la marca y la focalización y otros inventos similares del capitalismo contemporáneo.
- La fabula interrumpida, creada hace mucho tiempo y bien conocida por las historias de Scherezade ahora ha regresado audazmente en serie alterando nuestra subjetividad y teniendo extraños efectos psicológicos, sacándonos de nuestras propias vidas e hipnotizándonos como un estimulante.
- Internet es una historia, contada por un idiota, llena de ruido y furia.
- La reacción a tal agotamiento con la ficción podría ser el enorme éxito de la no ficción, que en este gran caos informativo grita sobre nuestras cabezas: «Te diré la verdad, nada más que la verdad» y «Mi historia se basa en hechos”.
- La ficción ha perdido la confianza de los lectores ya que mentir se ha convertido en un arma peligrosa de destrucción masiva, incluso si todavía es una herramienta primitiva.
- Es la experiencia, y no cualquier evento, lo que constituye el material de nuestras vidas. (…) Creo que el mito cumple la función de esa estructura. Todo el mundo sabe que los mitos nunca sucedieron realmente, pero siempre están sucediendo.
- Pero es posible que la novela y la literatura en general se estén convirtiendo ante nuestros ojos en algo realmente marginal en comparación con otras formas de narración. Que el peso de la imagen y de las nuevas formas de transmisión directa de la experiencia (cine, fotografía, realidad virtual) constituirá una alternativa viable a la lectura tradicional.
- Solo la literatura es capaz de permitirnos profundizar en la vida de otro ser, comprender sus razones, compartir sus emociones y experimentar su destino.
- El mundo se está muriendo y no lo notamos. No vemos que el mundo se está convirtiendo en una colección de cosas e incidentes, una extensión sin vida en la que nos movemos perdidos y solitarios (…) Y en un mundo así somos realmente zombies.
- Hoy en día la historia debería ser mucho más multidimensional y complicada; después de todo, realmente sabemos mucho más, somos conscientes de las increíbles conexiones entre cosas que parecen estar muy separadas.
- Me sigo preguntando si en estos días es posible encontrar las bases de una nueva historia que sea universal, integral, inclusiva, arraigada en la naturaleza, llena de contextos y al mismo tiempo comprensible.
- También sueño con un nuevo tipo de narrador: un «Cuarta persona», que no es simplemente una construcción gramatical,
- Deberíamos eliminar las categorías simplistas de literatura de alto y bajo nivel, popular y de nicho, y tomar la división en géneros muy a la ligera. Deberíamos abandonar la definición de «literatura nacional», sabiendo al igual que nosotros que el universo de la literatura es una sola cosa.
- Creo que tenemos una redefinición por delante de lo que entendemos hoy en día por el concepto de realismo, y una búsqueda de uno nuevo que nos permita ir más allá de los límites de nuestro ego y penetrar en la pantalla de vidrio a través de la cual vemos el mundo. Porque en estos días la necesidad de la realidad es atendida por los medios de comunicación, los sitios de redes sociales y las relaciones indirectas en Internet. Quizás lo que inevitablemente nos espera es una especie de neo-surrealismo,
- Volver a las estructuras compactas de la mitología podría traer una sensación de estabilidad ante la falta de especificidad en la que están viviendo hoy en día. Creo que los mitos son el material de construcción para nuestra psique, y no podemos ignorarlos (a lo sumo, podríamos desconocer su influencia).
- Para eso me sirve la ternura, porque la ternura es el arte de personificar, de compartir sentimientos, y, por lo tanto, descubrir similitudes. Crear historias significa dar vida constantemente a las cosas, dar existencia a todas las pequeñas partes del mundo que están representadas por las experiencias humanas, las situaciones que las personas han sufrido y sus recuerdos. La ternura personaliza todo con lo que se relaciona, lo que hace posible darle una voz, darle el espacio y el tiempo para que exista y se exprese. Es gracias a la ternura que la tetera comienza a hablar.
- La ternura es la forma más modesta de amor.
- La ternura es una forma de mirar que muestra al mundo como vivo, interconectado, cooperando y codependiente de sí mismo.
- La avaricia, la falta de respeto a la naturaleza, el egoísmo, la falta de imaginación, la rivalidad interminable y la falta de responsabilidad han reducido el mundo al estado de un objeto que se puede cortar en pedazos, agotar y destruir.
jueves, 2 de enero de 2020
Hoy
"Hoy eres rayo de sol,
pero mañana serás
luz de luna.
Igual que la canción
del quetzal
que pronto se tornará
recuerdo,
igual que el recuerdo
que un día pasará
a ser leyenda.
Ya sea en el cielo,
ya sea en la tierra,
nada permanece,
todo se mueve."
Ollin - Los cuentos del Viento del Sur
Arte: Efrain Becerra Castañeda
pero mañana serás
luz de luna.
Igual que la canción
del quetzal
que pronto se tornará
recuerdo,
igual que el recuerdo
que un día pasará
a ser leyenda.
Ya sea en el cielo,
ya sea en la tierra,
nada permanece,
todo se mueve."
Ollin - Los cuentos del Viento del Sur
Arte: Efrain Becerra Castañeda
jueves, 26 de diciembre de 2019
lo importante de lo insignificante
Ocurre que estoy sentada bajo un árbol,
a la orilla de un río,
en una mañana soleada.
Es un suceso banal
que no pasará a la historia.
No son batallas ni pactos
cuyas causas se investigan,
ni ningún tiranicidio digno de ser recordado.
Y sin embargo estoy sentada junto al río, es un hecho.
Y puesto que estoy aquí,
tengo que haber venido de algún lado
y antes
haber estado en muchos otros sitios,
exactamente igual que los descubridores
antes de subir a cubierta.
El instante más fugaz también tiene su pasado,
su viernes antes del sábado,
su mayo antes de junio.
Y son tan reales sus horizontes
como los de los prismáticos de los estrategas.
El árbol es un álamo que hace mucho echó raíces.
El río es el Raba, que fluye desde hace siglos.
No fue ayer cuando el sendero
se formó entre los arbustos.
El viento, para disipar las nubes
antes tuvo que traerlas.
Y aunque no sucede nada a los alrededores,
el mundo no es más pobre en sus detalles,
ni está peor justificado ni menos definido
que en la época de las grandes migraciones.
No sólo a los conjuros acompaña el silencio.
Ni sólo a los monarcas un séquito de causas.
Y pueden ser redondos no sólo los aniversarios,
sino también las piedras solemnes de la orilla.
Complejo y denso es el bordado de las circunstancias.
Tejido de hormigas en la hierba.
Hierba cosida a la tierra.
Diseño de olas en el que se enhebra un tallo.
Por alguna causa yo estoy aquí y miro.
Sobre mi cabeza una mariposa blanca aletea en el aire
con unas alas que son solamente suyas,
y una sombra sobrevuela mis manos,
no otra, no la de cualquiera, sino su propia sombra.
Ante una visión así, siempre me abandona la certeza
de que lo importante
es igual de importante que
lo insignificante.
Wislawa Szymborska
a la orilla de un río,
en una mañana soleada.
Es un suceso banal
que no pasará a la historia.
No son batallas ni pactos
cuyas causas se investigan,
ni ningún tiranicidio digno de ser recordado.
Y sin embargo estoy sentada junto al río, es un hecho.
Y puesto que estoy aquí,
tengo que haber venido de algún lado
y antes
haber estado en muchos otros sitios,
exactamente igual que los descubridores
antes de subir a cubierta.
El instante más fugaz también tiene su pasado,
su viernes antes del sábado,
su mayo antes de junio.
Y son tan reales sus horizontes
como los de los prismáticos de los estrategas.
El árbol es un álamo que hace mucho echó raíces.
El río es el Raba, que fluye desde hace siglos.
No fue ayer cuando el sendero
se formó entre los arbustos.
El viento, para disipar las nubes
antes tuvo que traerlas.
Y aunque no sucede nada a los alrededores,
el mundo no es más pobre en sus detalles,
ni está peor justificado ni menos definido
que en la época de las grandes migraciones.
No sólo a los conjuros acompaña el silencio.
Ni sólo a los monarcas un séquito de causas.
Y pueden ser redondos no sólo los aniversarios,
sino también las piedras solemnes de la orilla.
Complejo y denso es el bordado de las circunstancias.
Tejido de hormigas en la hierba.
Hierba cosida a la tierra.
Diseño de olas en el que se enhebra un tallo.
Por alguna causa yo estoy aquí y miro.
Sobre mi cabeza una mariposa blanca aletea en el aire
con unas alas que son solamente suyas,
y una sombra sobrevuela mis manos,
no otra, no la de cualquiera, sino su propia sombra.
Ante una visión así, siempre me abandona la certeza
de que lo importante
es igual de importante que
lo insignificante.
Wislawa Szymborska
sábado, 30 de noviembre de 2019
POesia pura
CLARA SCHOENBORN
Nacida en Cali, en 1957.
su obra ha sido publicada en revistas y antologías en español y traducida al inglés, al francés, al portugués y al italiano.
POEMAS
SESENTA AÑOS DE VIAJE
He dejado atrás trozos de mí,
esquinas esperanzadas de mis manos,
paisajes imaginados por mis ojos,
alguna forma incompleta de los sueños,
puñados de cabellos húmedos,
labios con viajes que atesoré dentro,
-esa forma alterna de la felicidad -
brazos que alzaron nuevas vidas,
mis senos diluidos en la noche
entre aguas subterráneas y secretas,
respiraciones entregadas al silencio
en la ruta norte que llevó a la Poesía,
he dejado atrás trozos de mí,
casi nada ahora permanece,
cada vez me siento más liviana,
ya sé volar,
flotar,
difuminarme,
hablar con espíritus,
ya podré desaparecer cualquier día,
sin que nadie apenas se dé cuenta.
————————
PADRE
Para Kurt Schoenborn
Ahora que estás deshecho
en esquirlas flotantes
tan parecidas a la libertad,
quiero que sepas
que he aprendido
a traspasar
el más allá,
he aprendido a trocarme en onda,
en murmullo magnético,
y a morirme un instante a cada rato
para estar allá en la muerte,
contigo.
——————————-
NUEVA YORK:ESTACIÓN DEL METRO
Estoy dentro del vagón,
en dimensión paralela con el resto de malditos.
Las lecciones de buena educación ordenan:
No os miréis,
mirad sólo lo que cargáis en el hígado,
-vuestra ciudad nocturna-
no recordéis la condena subterránea,
dormid mejor dos minutos,
junto a la fruta prohibida,
estad atentos a los paquetes peligrosos,
más ignoraos los unos a los otros,
recordad que el valor de un penny tiende a cero,
no os acerquéis a las puertas eléctricas,
-en pedazos costáis menos que un penny-
esquivad los charcos de orines,
aunque afuera igual hieda a zombi,
a ladrillo avinagrado,
a coliseo romano,
mirad sin parar vuestro teléfono móvil
no vaya a ser que os surja un pensamiento,
una idea que destruya el universo,
acostumbraos a la suciedad,
no vaya a ser que lavéis vuestras sábanas,
no habléis nada entre vosotros,
no vaya a ser una revolución.
——————————-
DECLARACIÓN DE IDENTIDAD
Tengo el pie roto y soy mujer.
Guardo baratijas en el bolsillo y soy mujer.
Mujer soy -eso dicen.
Me levanto a las seis,
no preparo el desayuno.
Una tarde me olvidé de mi hija pequeña en el colegio.
Soy mujer,
odio los bolsos -su peso sobre mi hombro-
ese tener que cepillar mi pelo a diario.
Las faldas me estresan.
No me gusta disfrazarme de mujer.
No quiero mucho a los hombres
-apenas a unos pocos-
Soy mujer.
No sé qué haría si fuera presidente de un país.
No sé si me importarían los niños,
las mujeres.
No sé si pensaría diferente a un político común.
Soy mujer
y no sé qué hay por inventar,
si hay guerras justas.
No sé si vive una mujer en mí.
No sé si tenga género esto que soy,
o soy un desecho de algo,
un invento,
un ser viviente condenado.
Soy mujer.
Debo actuar en consecuencia.
Tengo mala suerte con las plantas,
mi armario es un desastre,
lo arreglo a veces para que no me ataque.
Alguien aseguró algún día que soy mujer.
Lo que me gusta
es escribir y leer poemas.
me gusta besar y el sexo mañanero.
El amor a estas alturas aburre.
Soy mujer.
Adoro cocinar
y pensar en la vida tan ridícula
en los seres tan ridículos que somos.
Hace una semana me atracaron.
Estuve en peligro de muerte
y ni siquiera entonces recordé que soy mujer.
A lo mejor me hubiera servido para algo.
————-
ENTRE EL VASO Y EL AGUA
Para servir un vaso con agua
se necesita primero andar el universo
entender los huecos negros y sus diluvios
mirar bien al interior de una mirada húmeda
tocar el punto más temible de su tristeza
descifrar la lágrima, su alfabeto astringente.
Para llenar un vaso se requiere
comprender el agua desde su atarraya oscura
saber nadar hasta ahogarse
y haber salvado a otros náufragos.
Se llena un vaso con agua
y eso significa vislumbrar el cuasi- amor
de un átomo de oxígeno más dos de hidrógeno
su estrategia para invadir planetas
preñarlos y enloquecerlos.
Servir un vaso con agua
es también saber de barcos y marinos
de los túneles donde se dan citas a ciegas
para cantar salmos de vino y madera.
Mucho llega con el agua hacia su vaso
Se necesita más que nada
un guerrero regresando seco
sin siquiera su cadáver.
Un simple vaso con agua
es resumir todo el misterio
y para que nazca con su sacramento
basta un deseo incontenible
y arriesgarse.———-
Nacida en Cali, en 1957.
su obra ha sido publicada en revistas y antologías en español y traducida al inglés, al francés, al portugués y al italiano.
POEMAS
SESENTA AÑOS DE VIAJE
He dejado atrás trozos de mí,
esquinas esperanzadas de mis manos,
paisajes imaginados por mis ojos,
alguna forma incompleta de los sueños,
puñados de cabellos húmedos,
labios con viajes que atesoré dentro,
-esa forma alterna de la felicidad -
brazos que alzaron nuevas vidas,
mis senos diluidos en la noche
entre aguas subterráneas y secretas,
respiraciones entregadas al silencio
en la ruta norte que llevó a la Poesía,
he dejado atrás trozos de mí,
casi nada ahora permanece,
cada vez me siento más liviana,
ya sé volar,
flotar,
difuminarme,
hablar con espíritus,
ya podré desaparecer cualquier día,
sin que nadie apenas se dé cuenta.
————————
PADRE
Para Kurt Schoenborn
Ahora que estás deshecho
en esquirlas flotantes
tan parecidas a la libertad,
quiero que sepas
que he aprendido
a traspasar
el más allá,
he aprendido a trocarme en onda,
en murmullo magnético,
y a morirme un instante a cada rato
para estar allá en la muerte,
contigo.
——————————-
NUEVA YORK:ESTACIÓN DEL METRO
Estoy dentro del vagón,
en dimensión paralela con el resto de malditos.
Las lecciones de buena educación ordenan:
No os miréis,
mirad sólo lo que cargáis en el hígado,
-vuestra ciudad nocturna-
no recordéis la condena subterránea,
dormid mejor dos minutos,
junto a la fruta prohibida,
estad atentos a los paquetes peligrosos,
más ignoraos los unos a los otros,
recordad que el valor de un penny tiende a cero,
no os acerquéis a las puertas eléctricas,
-en pedazos costáis menos que un penny-
esquivad los charcos de orines,
aunque afuera igual hieda a zombi,
a ladrillo avinagrado,
a coliseo romano,
mirad sin parar vuestro teléfono móvil
no vaya a ser que os surja un pensamiento,
una idea que destruya el universo,
acostumbraos a la suciedad,
no vaya a ser que lavéis vuestras sábanas,
no habléis nada entre vosotros,
no vaya a ser una revolución.
——————————-
DECLARACIÓN DE IDENTIDAD
Tengo el pie roto y soy mujer.
Guardo baratijas en el bolsillo y soy mujer.
Mujer soy -eso dicen.
Me levanto a las seis,
no preparo el desayuno.
Una tarde me olvidé de mi hija pequeña en el colegio.
Soy mujer,
odio los bolsos -su peso sobre mi hombro-
ese tener que cepillar mi pelo a diario.
Las faldas me estresan.
No me gusta disfrazarme de mujer.
No quiero mucho a los hombres
-apenas a unos pocos-
Soy mujer.
No sé qué haría si fuera presidente de un país.
No sé si me importarían los niños,
las mujeres.
No sé si pensaría diferente a un político común.
Soy mujer
y no sé qué hay por inventar,
si hay guerras justas.
No sé si vive una mujer en mí.
No sé si tenga género esto que soy,
o soy un desecho de algo,
un invento,
un ser viviente condenado.
Soy mujer.
Debo actuar en consecuencia.
Tengo mala suerte con las plantas,
mi armario es un desastre,
lo arreglo a veces para que no me ataque.
Alguien aseguró algún día que soy mujer.
Lo que me gusta
es escribir y leer poemas.
me gusta besar y el sexo mañanero.
El amor a estas alturas aburre.
Soy mujer.
Adoro cocinar
y pensar en la vida tan ridícula
en los seres tan ridículos que somos.
Hace una semana me atracaron.
Estuve en peligro de muerte
y ni siquiera entonces recordé que soy mujer.
A lo mejor me hubiera servido para algo.
————-
ENTRE EL VASO Y EL AGUA
Para servir un vaso con agua
se necesita primero andar el universo
entender los huecos negros y sus diluvios
mirar bien al interior de una mirada húmeda
tocar el punto más temible de su tristeza
descifrar la lágrima, su alfabeto astringente.
Para llenar un vaso se requiere
comprender el agua desde su atarraya oscura
saber nadar hasta ahogarse
y haber salvado a otros náufragos.
Se llena un vaso con agua
y eso significa vislumbrar el cuasi- amor
de un átomo de oxígeno más dos de hidrógeno
su estrategia para invadir planetas
preñarlos y enloquecerlos.
Servir un vaso con agua
es también saber de barcos y marinos
de los túneles donde se dan citas a ciegas
para cantar salmos de vino y madera.
Mucho llega con el agua hacia su vaso
Se necesita más que nada
un guerrero regresando seco
sin siquiera su cadáver.
Un simple vaso con agua
es resumir todo el misterio
y para que nazca con su sacramento
basta un deseo incontenible
y arriesgarse.———-
jueves, 21 de noviembre de 2019
El, mi padre
padre…
La lluvia cae sobre el ánimo sediento de sol, amo la luz y aún más la oscuridad. La tristeza llama una vez más como tantas a la puerta, trae un mensaje de los espacios recónditos del alma, le abro amable y permito que me traspase y recorra.
Anoche en uno de mis sueños apareció él ,mi padre me mostraba la fuerza de la naturaleza en el alma, su sonrisa inolvidable que reflejaba el poder de lo sensorial para determinar la vida. En el sueño desbarataba unas cortinas del carro, al quererlas correr las descosía, yo sentía la furia en mi y él, sin embargo seguía sonriendo, y me decía: tranquila eso se consigue en tres en uno ( tal ves D1 querría decir) El, alegre en el calor del coche con sus pensamientos y emociones eran luminosos, festivos, al escuchar las canciones,tocaba las palmas como niño y me decía eres mi madre, ante el amor que sentía salir a trompicones por el pecho.
Al salir al frío todo su cuerpo se contrajo y su mente rastreo en la memoria buscando similitudes, semejanzas pasadas y se aposentó en ese día, cuando la ruina le dejó abandonado y muerto de frío durante el último tiempo de vida,en una casa fantasma, sin hijos, sin esposa, todos los lazos rotos por la locura. Su cognición onírica transformó el restaurante en el que paramos a comer y todo se convirtió en aquella casa, escenario de su declive, como hombre próspero como padre, como amigo de nadie, solo, con solo dos cuervos como compañía , que le sacaron los pocos ojos que le quedaban.
Vivió la rueda de la fortuna en su giro funesto hacia la nada y él, me preguntaba en medio de un recuerdo que se había hecho presencia, ¿con quién puedo hablar que me saque de aquí y me lleve al hogar? Llévame a tu casa, y recordaba las palabras insistentes de mi madre Melbita: lléveme a su casa, no me olvide, y entre sus torpes lineas yo sabía que decían ambos, era a la casa de la madre en sus orígenes, volver al hogar perdido de la infancia.
No soy tu madre sino tu hija y le decía, puedes hablar conmigo y el,me preguntaba en su sabia locura ¿he vivido bien, tiene sentido,? No tengo casa, no tengo nada , E intentaba levantarse torpemente hacia la nada de esas paredes existenciales que le atrapaban en un pasado aciago en el que escogió el lado oscuro de la vida, la vida de escape a la realidad porque era lo único coherente que podría escoger.
Su agitación mental era directamente proporcional al frío ,al frío en su cuerpo, al frío de su alma, al frío gélido de aquel pasado que volvía como fantasma irresuelto. ¿Con quién puedo hablar que resuelva esto?, Y señalaba un espacio indeterminado donde toda su vida quedaba mezclada con todos los tiempos sucediéndole al unísono, mientras el restaurante escenificaba los fantasmas, y los comensales vecinos adquirían la forma de aquellos cuervos que le despojaron de todo en su demencia. Yo dentro de su sueño veía todos los tiempos de un hombre danzando en los fuegos del infierno.
Y como el pobre Lázaro le intentaba dar agua desde el paraíso de la lucidez. Puedes hablar conmigo y le tocaba el brazo, el rostro y el alma y su mirada asustada me preguntaba ¿no puedo regresar? ¿nadie me quiere? Y yo buscaba un te quiero incondicional, separando las propias heridas de un padre ausente y sin embargo hoy solo es su sonrisa y alegría la que heredé de él ,entonces le decía como alma: el único lugar al que puedes ir, es a tu corazón ahora.
No existe el amor decía, mientras buscaba en las ruinas de su fracaso vital, su propio inexistente amor a los prójimos. Sí, decía yo, en una danza dialectica, existe el amor, es esta mano que te agarra la inquietud y te dice solo te queda estar tranquilo, todo lo demás ya fue hecho, toca descansar de lo vivido y agradecer tu techo, tu comida, tu vestido. Lo he perdido todo. Sí, todo se pierde en los caminos de la vida salvo el amor de este momento. Ven te acompaño a tu nuevo hogar, salgamos de esta casa de fantasmas.
Le regresé a su nuevo hogar, al calor aséptico de la fundación Santa Clara de Asís donde mi madre vivía .
Se sentó en su lugar en ese extraño mundo hecho de retales de familias contemporáneas y el calor volvió poco a poco a sacar de su cuerpo el frío en el que cabalgó la memoria de su intensa pérdida.
Solo te queda aprender a estar tranquilo. Aposentarte en este ahora y dar las gracias por lo que tienes, ahí afuera muchos mueren hoy de frío, y tú estás aqui acompañando a Melba, el amor de tu vida cuando eras joven y bello.
Me miró a los ojos viéndome, y pronunció sereno en su lenguaje de trapo y sueño.
Eres la Claridad, ahora puedo estar tranquilo y se sumergió de nuevo en otro nuevo sueño, en el de la añoranza y volvió a sonreír con los ojos puestos en la distancia del hotel Estación en su bella Buenaventura, en Isla-alba, en Las Delicias, en los barcos que llegaban al puerto cargados de mercancías,etc...
Conduzco de regreso, despierta ya del sueño, remembrando la enseñanza vivida, la lluvia cae y son mis lágrimas sobre el parabrisas, suspiro profunda y llega el frescor, el frescor que da una vida vivida desde el eje de haber sido madre cuando era hija, de haber sido hermana cuando fui madre, de haberme negado a ser esposa por elegir siempre ser la novia enamorada del amor, la sabiduría a la cual acudí desde la lectura,desde el psicoanálisis,desde las ideas revolucionarias infundidas desde niña por Fercho, desde el zen,desde el yoga, desde la soledad, y ahora desde las montañas, sin el fuego del arrepentimiento.
Lloro lágrimas agradecidas de poder bajar al infierno, de estar alegre por sentirme triste y llorar humildemente, como esta lluvia, perlas de bendición, la bendición de la generosidad infinita del universo, que llueve sobre todos sin distinción, sin categorías, la bendición de la ecuanimidad en el fuego abrasador de la compasión, me siento en zazen y me siento el alma y recuerdo y comprendo a todas las almas y al sentarme destilo el plomo y lo convierto en oro.
La lluvia cae sobre el ánimo sediento de sol, amo la luz y aún más la oscuridad. La tristeza llama una vez más como tantas a la puerta, trae un mensaje de los espacios recónditos del alma, le abro amable y permito que me traspase y recorra.
Anoche en uno de mis sueños apareció él ,mi padre me mostraba la fuerza de la naturaleza en el alma, su sonrisa inolvidable que reflejaba el poder de lo sensorial para determinar la vida. En el sueño desbarataba unas cortinas del carro, al quererlas correr las descosía, yo sentía la furia en mi y él, sin embargo seguía sonriendo, y me decía: tranquila eso se consigue en tres en uno ( tal ves D1 querría decir) El, alegre en el calor del coche con sus pensamientos y emociones eran luminosos, festivos, al escuchar las canciones,tocaba las palmas como niño y me decía eres mi madre, ante el amor que sentía salir a trompicones por el pecho.
Al salir al frío todo su cuerpo se contrajo y su mente rastreo en la memoria buscando similitudes, semejanzas pasadas y se aposentó en ese día, cuando la ruina le dejó abandonado y muerto de frío durante el último tiempo de vida,en una casa fantasma, sin hijos, sin esposa, todos los lazos rotos por la locura. Su cognición onírica transformó el restaurante en el que paramos a comer y todo se convirtió en aquella casa, escenario de su declive, como hombre próspero como padre, como amigo de nadie, solo, con solo dos cuervos como compañía , que le sacaron los pocos ojos que le quedaban.
Vivió la rueda de la fortuna en su giro funesto hacia la nada y él, me preguntaba en medio de un recuerdo que se había hecho presencia, ¿con quién puedo hablar que me saque de aquí y me lleve al hogar? Llévame a tu casa, y recordaba las palabras insistentes de mi madre Melbita: lléveme a su casa, no me olvide, y entre sus torpes lineas yo sabía que decían ambos, era a la casa de la madre en sus orígenes, volver al hogar perdido de la infancia.
No soy tu madre sino tu hija y le decía, puedes hablar conmigo y el,me preguntaba en su sabia locura ¿he vivido bien, tiene sentido,? No tengo casa, no tengo nada , E intentaba levantarse torpemente hacia la nada de esas paredes existenciales que le atrapaban en un pasado aciago en el que escogió el lado oscuro de la vida, la vida de escape a la realidad porque era lo único coherente que podría escoger.
Su agitación mental era directamente proporcional al frío ,al frío en su cuerpo, al frío de su alma, al frío gélido de aquel pasado que volvía como fantasma irresuelto. ¿Con quién puedo hablar que resuelva esto?, Y señalaba un espacio indeterminado donde toda su vida quedaba mezclada con todos los tiempos sucediéndole al unísono, mientras el restaurante escenificaba los fantasmas, y los comensales vecinos adquirían la forma de aquellos cuervos que le despojaron de todo en su demencia. Yo dentro de su sueño veía todos los tiempos de un hombre danzando en los fuegos del infierno.
Y como el pobre Lázaro le intentaba dar agua desde el paraíso de la lucidez. Puedes hablar conmigo y le tocaba el brazo, el rostro y el alma y su mirada asustada me preguntaba ¿no puedo regresar? ¿nadie me quiere? Y yo buscaba un te quiero incondicional, separando las propias heridas de un padre ausente y sin embargo hoy solo es su sonrisa y alegría la que heredé de él ,entonces le decía como alma: el único lugar al que puedes ir, es a tu corazón ahora.
No existe el amor decía, mientras buscaba en las ruinas de su fracaso vital, su propio inexistente amor a los prójimos. Sí, decía yo, en una danza dialectica, existe el amor, es esta mano que te agarra la inquietud y te dice solo te queda estar tranquilo, todo lo demás ya fue hecho, toca descansar de lo vivido y agradecer tu techo, tu comida, tu vestido. Lo he perdido todo. Sí, todo se pierde en los caminos de la vida salvo el amor de este momento. Ven te acompaño a tu nuevo hogar, salgamos de esta casa de fantasmas.
Le regresé a su nuevo hogar, al calor aséptico de la fundación Santa Clara de Asís donde mi madre vivía .
Se sentó en su lugar en ese extraño mundo hecho de retales de familias contemporáneas y el calor volvió poco a poco a sacar de su cuerpo el frío en el que cabalgó la memoria de su intensa pérdida.
Solo te queda aprender a estar tranquilo. Aposentarte en este ahora y dar las gracias por lo que tienes, ahí afuera muchos mueren hoy de frío, y tú estás aqui acompañando a Melba, el amor de tu vida cuando eras joven y bello.
Me miró a los ojos viéndome, y pronunció sereno en su lenguaje de trapo y sueño.
Eres la Claridad, ahora puedo estar tranquilo y se sumergió de nuevo en otro nuevo sueño, en el de la añoranza y volvió a sonreír con los ojos puestos en la distancia del hotel Estación en su bella Buenaventura, en Isla-alba, en Las Delicias, en los barcos que llegaban al puerto cargados de mercancías,etc...
Conduzco de regreso, despierta ya del sueño, remembrando la enseñanza vivida, la lluvia cae y son mis lágrimas sobre el parabrisas, suspiro profunda y llega el frescor, el frescor que da una vida vivida desde el eje de haber sido madre cuando era hija, de haber sido hermana cuando fui madre, de haberme negado a ser esposa por elegir siempre ser la novia enamorada del amor, la sabiduría a la cual acudí desde la lectura,desde el psicoanálisis,desde las ideas revolucionarias infundidas desde niña por Fercho, desde el zen,desde el yoga, desde la soledad, y ahora desde las montañas, sin el fuego del arrepentimiento.
Lloro lágrimas agradecidas de poder bajar al infierno, de estar alegre por sentirme triste y llorar humildemente, como esta lluvia, perlas de bendición, la bendición de la generosidad infinita del universo, que llueve sobre todos sin distinción, sin categorías, la bendición de la ecuanimidad en el fuego abrasador de la compasión, me siento en zazen y me siento el alma y recuerdo y comprendo a todas las almas y al sentarme destilo el plomo y lo convierto en oro.
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