soy guia

Si una pequeña palabra mía puede aliviar una vida. Si una pequeña canción mía puede aligerar una carga. Dios me ayude a decir la pequeña palabra y a tomar mi pequeña canción y soltarla en un hermoso valle para que resuene su eco.

efectos...

Creedme si os digo que era un instrumento desafinado.
Me sorprendo de lo que estoy descubriendo:
quien habita dentro de mí.
Zazen me lo está haciendo saber.
"Sencillamente sentarse" extrae los aromas profundos de mi ser.
Soy un sencillo instrumento por donde la vida se asoma.
Mi voz se conjuga con el otro que escucha, que comparte.
tengo el Corazón abierto dispuesto a la plegaria.
Vida qué hermosa eres.
Tanawa

flotando....fluyendo

flotando....fluyendo
En el silencio que no depende de la
ausencia de ruidos,
tiempo y lugar
desaparecen dejando el sabor de una
Presencia, única y entrañable, que
ilumina cada momento.


Ese silencio no necesita ser buscado, sólo
requiere la apertura incondicional nuestra
aceptando la expresión divina que
en ella se manifiesta.

Es como volver a casa
al final de un día agotador y descubrir que
esa calma tan ansiada nos estaba esperando,
que nos recibe llenándonos de sosiego y
paz
tomado del blog: en meditacion

cuando muera

por Thich Nhat Hanh

Palabras de Thay el día de su 86 cumpleaños:
Cuando muera, no quiero que construyáis una estupa y pongáis mis cenizas dentro de ella.
No me gustaría. Es un desperdicio de tierra.
Pero si insistís en construir una estupa, os dejo una linea para inscribir sobre ella:
"No hay nada aquí dentro".
Y si seguís insistiendo, os dejo otra linea más:
"Tampoco hay nada afuera".

COLOMBIA

COLOMBIA

Antes del Zen las montañas eran montañas y los árboles eran árboles.

Durante el Zen las montañas eran tronos de sabiduría y los árboles eran las voces de la sabiduría.

Después del Zen las montañas son montañas y los árboles son árboles.

Sigue meditando, pero transfórmate en el camino.

siembra

siembra

ATIENDETE

ATIENDETE
ESCUCHA EL SILENCIO

martes, 24 de abril de 2012

el silencio de la meditacion

El silencio es el escenario ideal para vivir el ahora. Promueve una historia de amor con el instante presente, facilita el paso hacia el misterio, hacia lo sutil, hacia lo divino.

Éxtasis nocturno
(en el sesshín de julio de 2011)

Tras un día encapotado y tímido
la noche perfumada de lavanda
abandona su envolvente castidad
-seductora doncella impúdica-
y aparta voluptuosamente
los níveos velos de nubes densas
mostrando todo su esplendor
al noctámbulo trastornado
hechizado sin piedad
por miles de tesoros titilantes
jeroglíficos ininteligibles
guiños de diamantes
del trasmundo estelar

Aprés la pluie una orquesta invisible
de grillos desatados
en la lejanía un gallo obstinado
anuncia el alba a destiempo
la noche es una fiesta
para almas insomnes
una dádiva donde seres solitarios
anhelan   -pacientemente-
el abrazo menguante de la reina blanca
caricia de plata para lunáticos
embriagados de silencio

Teca  Barreiro, septiembre/2011
Tomado de la pagina: Asociación Maestro eckhart.








Utthita Parsvakonasana – “postura del ángulo lateral extendido”.
Se extienden ambos lados del dorso. La postura tonifica los músculos de las piernas y las nalgas e incrementa el vigor. También ayuda a la digestión y a la eliminación. Gira la palma de la mano del brazo de arriba hacia donde apunta el pie de adelante, y lleva el brazo por encima de la oreja, haciendo una línea recta larga, desde del talón de atrás hasta los dedos de la mano de arriba. “Plancha” la nalga izquierda hacia el talón izquierdo (de manera que el cóccix vaya hacia el frente) y extiende más la columna vertebral desde su base hasta la cumbre de la cabeza. (En ningún momento el ombligo debe empujar hacia delante, sino mantenerse “conectado” a la columna). Enseguida, llevando las costillas de arriba hacia atrás y las costillas de abajo hacia delante, gira aún más el abdomen y el pecho hacia el techo. Mantén la cabeza en línea con la columna, llévala ligeramente hacia atrás y entonces gírala para mirar hacia arriba, más allá de tu pulgar izquierdo. Sostén la postura de 30 a 60 segundos. Desde tu cadera de arriba extiende hacia abajo hacia la pierna de atrás. También desde tu cadera de arriba extiende hacia arriba a lo largo del tronco y del brazo. Sé consciente de ambos lados de tu torso. No permitas que las costillas de arriba se arqueen hacia arriba ni que el lado de abajo del pecho se acorte. En lugar de eso, presiona hacia abajo las costillas de arriba y alarga más desde tu ingle derecha hasta la axila derecha. Para salir de la postura exhala y eleva el pecho. Estira la pierna derecha, manteniendo la rodilla alineada con los dedos del pie, coloca paralelos los pies y brinca juntándolos. Repite del otro lado.