soy guia

Si una pequeña palabra mía puede aliviar una vida. Si una pequeña canción mía puede aligerar una carga. Dios me ayude a decir la pequeña palabra y a tomar mi pequeña canción y soltarla en un hermoso valle para que resuene su eco.

efectos...

Creedme si os digo que era un instrumento desafinado.
Me sorprendo de lo que estoy descubriendo:
quien habita dentro de mí.
Zazen me lo está haciendo saber.
"Sencillamente sentarse" extrae los aromas profundos de mi ser.
Soy un sencillo instrumento por donde la vida se asoma.
Mi voz se conjuga con el otro que escucha, que comparte.
tengo el Corazón abierto dispuesto a la plegaria.
Vida qué hermosa eres.
Tanawa

flotando....fluyendo

flotando....fluyendo
En el silencio que no depende de la
ausencia de ruidos,
tiempo y lugar
desaparecen dejando el sabor de una
Presencia, única y entrañable, que
ilumina cada momento.


Ese silencio no necesita ser buscado, sólo
requiere la apertura incondicional nuestra
aceptando la expresión divina que
en ella se manifiesta.

Es como volver a casa
al final de un día agotador y descubrir que
esa calma tan ansiada nos estaba esperando,
que nos recibe llenándonos de sosiego y
paz
tomado del blog: en meditacion

cuando muera

por Thich Nhat Hanh

Palabras de Thay el día de su 86 cumpleaños:
Cuando muera, no quiero que construyáis una estupa y pongáis mis cenizas dentro de ella.
No me gustaría. Es un desperdicio de tierra.
Pero si insistís en construir una estupa, os dejo una linea para inscribir sobre ella:
"No hay nada aquí dentro".
Y si seguís insistiendo, os dejo otra linea más:
"Tampoco hay nada afuera".

COLOMBIA

COLOMBIA

Antes del Zen las montañas eran montañas y los árboles eran árboles.

Durante el Zen las montañas eran tronos de sabiduría y los árboles eran las voces de la sabiduría.

Después del Zen las montañas son montañas y los árboles son árboles.

Sigue meditando, pero transfórmate en el camino.

siembra

siembra

ATIENDETE

ATIENDETE
ESCUCHA EL SILENCIO

domingo, 18 de septiembre de 2016

Despues de la votacion del 2 de octubre en Colombia que pasara conmigo.



Yo creo que el Sí ganará por mayoría en el plebiscito del 2 de octubre. Eso no quiere decir que los que votan No y los que no votan no existan o deban buscar refugio. Y lo mismo digo si el resultado fuera al revés. El amanecer de ese lunes nos dirá, mirándonos a los ojos, que todos seguimos aquí. Viviendo bajo el mismo cielo y sobre el mismo suelo. Juntos.
 Si hemos buscado la forma negociada para desactivar una guerra no es momento de comenzar con el vecino un nuevo conflicto precisamente porque su pensamiento está lejos de parecerse al mío.

Que lo recuerde quien vota sí, que lo recuerde quien vota no: sino es otra forma de escribir destino. Y en esa palabra y su significado estamos unidos.

Hay días en que agota, defender la convicción sincera de apostar por esta oportunidad de ver el final de esta guerra fronteras adentro que es desangre constante. Aturden los insultos de unos, duele la mezquindad de algunos, ofenden las mentiras de otros disfrazadas de argumentos, desgasta la palabra ajena repetida como propia  con la insistencia del boxeador que golpea con puños prestados. 

Supongo y entiendo que igual se cansa, del otro lado, el que levanta la voz y asiste a su propio linchamiento.

Está de moda hablar de polarización, habrá que recordar que  esta nación asiste a lo mismo desde Bolívar y Santander. Está visto que este no es el peor de los tiempos, aunque resulta incómodo respirar en tiempos en que tanta presión sugiere que es tiempo de dejar ciertas modas atrás: como la de polarizar. Este momento de la historia no es la contienda entre un presidente que ya no lo es y un presidente que a la vuelta de la esquina ya no lo será, es la hora de definir el futuro que queremos no sólo para nosotros que iremos a las urnas sino, sobre todo, para definir el país en que han de crecer los que todavía no pueden votar.

El tres de octubre seremos, otra vez, noticia mundial. lo prioritario es qué noticia seremos para nosotros mismos. ¿Cuál es el titular que no olvidare? El tres de octubre el planeta no olvidará su costumbre de girar una vez más.

Violencia y política han sido un matrimonio que sólo ha parido dolor en la historia nacional. Si tenemos frente a nosotros la posibilidad de divorciar dos palabras que no se deben juntar no tiene sentido que odiemos y convirtamos en enemigo a alguien por la decisión con que marque el tarjetón del domingo dos de octubre. El voto de todos sera libre. Eso ademas es practicar paz.

El tres de octubre está a la vuelta de la esquina, igual la posibilidad de un país en que la esperanza tenga lugar. Nosotros somos los otros de los otros, conviene no olvidar esa lección. Después de la votación está en manos de todos que Colombia sea un país en que pensar distinto no sea pecado mortal.

blog 0cho16.