soy guia

Si una pequeña palabra mía puede aliviar una vida. Si una pequeña canción mía puede aligerar una carga. Dios me ayude a decir la pequeña palabra y a tomar mi pequeña canción y soltarla en un hermoso valle para que resuene su eco.

efectos...

Creedme si os digo que era un instrumento desafinado.
Me sorprendo de lo que estoy descubriendo:
quien habita dentro de mí.
Zazen me lo está haciendo saber.
"Sencillamente sentarse" extrae los aromas profundos de mi ser.
Soy un sencillo instrumento por donde la vida se asoma.
Mi voz se conjuga con el otro que escucha, que comparte.
tengo el Corazón abierto dispuesto a la plegaria.
Vida qué hermosa eres.
Tanawa

flotando....fluyendo

flotando....fluyendo
En el silencio que no depende de la
ausencia de ruidos,
tiempo y lugar
desaparecen dejando el sabor de una
Presencia, única y entrañable, que
ilumina cada momento.


Ese silencio no necesita ser buscado, sólo
requiere la apertura incondicional nuestra
aceptando la expresión divina que
en ella se manifiesta.

Es como volver a casa
al final de un día agotador y descubrir que
esa calma tan ansiada nos estaba esperando,
que nos recibe llenándonos de sosiego y
paz
tomado del blog: en meditacion

cuando muera

por Thich Nhat Hanh

Palabras de Thay el día de su 86 cumpleaños:
Cuando muera, no quiero que construyáis una estupa y pongáis mis cenizas dentro de ella.
No me gustaría. Es un desperdicio de tierra.
Pero si insistís en construir una estupa, os dejo una linea para inscribir sobre ella:
"No hay nada aquí dentro".
Y si seguís insistiendo, os dejo otra linea más:
"Tampoco hay nada afuera".

COLOMBIA

COLOMBIA

Antes del Zen las montañas eran montañas y los árboles eran árboles.

Durante el Zen las montañas eran tronos de sabiduría y los árboles eran las voces de la sabiduría.

Después del Zen las montañas son montañas y los árboles son árboles.

Sigue meditando, pero transfórmate en el camino.

siembra

siembra

ATIENDETE

ATIENDETE
ESCUCHA EL SILENCIO

sábado, 31 de octubre de 2009

el materialismo espiritual


para tener una vida espiritual provechosa, se hace necesario evidenciar nuestra vida fraccionada, generalmente dividida en periodos dedicados al trabajo, al ocio, al estudio, etc. la sociedad refleja y exagera esta fragmentacion. existen recintos e oglesias para lo sagrado y distritos comerciales para lo secular y lo profano. hemos separado la educacion de la vida familiar, la vocacion de los sueños, los negocios y los hobbies del cuidado de nuestro planeta. el habito de dividir es tan fuerte que fragmenta la vision de nuestra vida.

la practica espiritual puede seguir estos patrones, dividiendo lo sagrado de lo profano.

oiremos hablar de trascender el ego o el intento de alcanzar estados divinos y de pureza, mas alla del deseo, mas alla del cuerpo, entendiendo que la iluminacion debe hallarse en la renuncia o en algun lugar fuera de nosotros.

el maestro Choygam Trungpa Rimpoche nos habla del "materialismo espiritual" imitando las formas externas de una practica espiritual, sus habitos, creencias, cultura y meditaciones para escondernos del mundo o reforzar nuestros egos. la practica espiritual puede presentarse como un escape, una manera de abandonar las questiones de nuestra mente y de nuestro cuerpo, para eludir o aplazar el dolor de nuestra historia.

esta es una invitacion a cancelar la fragmentacion. los muros estan hechos de miedo, habitos, costumbres e ideas que tenemos acerca de lo que "deberia ser", sobre lo que es o no es espiritual. Cuando nos damos cuenta de la presencia de estos muros podremos iniciar una practica que impregna nuestro modo de caminar, de sonreir, de dormir, de trabajar, de barrer, de hablar, pero en especial de relacionarnos con los demas.

texto adaptado por liliana posso, extraido del blog de Adriana Paoletta.


1 comentario:

Anónimo dijo...

me gustaría saber dónde exactamente vives, también cultivo hortalizas orgánicas, tengo un hijo adolescente me encanta el Hatha Yoga, en fin otras cositas..