soy guia

Si una pequeña palabra mía puede aliviar una vida. Si una pequeña canción mía puede aligerar una carga. Dios me ayude a decir la pequeña palabra y a tomar mi pequeña canción y soltarla en un hermoso valle para que resuene su eco.

efectos...

Creedme si os digo que era un instrumento desafinado.
Me sorprendo de lo que estoy descubriendo:
quien habita dentro de mí.
Zazen me lo está haciendo saber.
"Sencillamente sentarse" extrae los aromas profundos de mi ser.
Soy un sencillo instrumento por donde la vida se asoma.
Mi voz se conjuga con el otro que escucha, que comparte.
tengo el Corazón abierto dispuesto a la plegaria.
Vida qué hermosa eres.
Tanawa

flotando....fluyendo

flotando....fluyendo
En el silencio que no depende de la
ausencia de ruidos,
tiempo y lugar
desaparecen dejando el sabor de una
Presencia, única y entrañable, que
ilumina cada momento.


Ese silencio no necesita ser buscado, sólo
requiere la apertura incondicional nuestra
aceptando la expresión divina que
en ella se manifiesta.

Es como volver a casa
al final de un día agotador y descubrir que
esa calma tan ansiada nos estaba esperando,
que nos recibe llenándonos de sosiego y
paz
tomado del blog: en meditacion

cuando muera

por Thich Nhat Hanh

Palabras de Thay el día de su 86 cumpleaños:
Cuando muera, no quiero que construyáis una estupa y pongáis mis cenizas dentro de ella.
No me gustaría. Es un desperdicio de tierra.
Pero si insistís en construir una estupa, os dejo una linea para inscribir sobre ella:
"No hay nada aquí dentro".
Y si seguís insistiendo, os dejo otra linea más:
"Tampoco hay nada afuera".

COLOMBIA

COLOMBIA

Antes del Zen las montañas eran montañas y los árboles eran árboles.

Durante el Zen las montañas eran tronos de sabiduría y los árboles eran las voces de la sabiduría.

Después del Zen las montañas son montañas y los árboles son árboles.

Sigue meditando, pero transfórmate en el camino.

siembra

siembra

ATIENDETE

ATIENDETE
ESCUCHA EL SILENCIO

sábado, 8 de enero de 2011

inmensamente poderosos






Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados, nuestro miedo más profundo es que somos inmensurablemente poderosos.

Es nuestra luz, no nuestra obscuridad, lo que más nos asusta.

Nos preguntamos a nosotros mismos: ¿Quién soy yo para ser brillante, esplendido, talentoso y fabuloso? Pero en realidad, ¿Quién eres tú para no serlo?

Eres un niñ@ de Dios.

Tu pequeñez no le sirve al mundo. No hay nada iluminado en encogerse para que los otros no se sientan seguros cuando están contigo.

Has nacido para manifestar la gloria divina que existe en tu interior. Esa gloria no está solamente en algunos de nosotros, está en cada ser de la naturaleza.

Y cuando permitimos que nuestra luz brille, conscientemente le damos al otro permiso para hacer lo mismo.

Al liberarnos del miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros.




Marianne Williamson liliana posso.



2 comentarios:

Alimontero dijo...

Hola NAMASTE....;-)
Tuve una formación e información que más lo que "empequeñecía" por ser pecadora desde que nacía, que decirme que era luz....eso lo aprendí después, adolescente.
Ahí recién pispé que mi vida tenía que tener un sentido, que yo era algo más que un nombre con un apellido, que siendo importante lo ancestral, tambien lo era lo espiritual... y en esa búsqueda he estado siempre, y descubrí recientemente lo que tú hoy compartes....
Reiki, con su IV símbolo, me lo recuerda, que soy luz durante el día y la noche....;-) y que el momento de la manifestación es ahora!! ;-)

Un gran abrazo y bellísima entrada!

Ali

Claudia A. Ingénito dijo...

Esto es precioso.
Dejame compartirlo en mi facebook.
Desde ya estás invitada si quieres pasar a recorrerlo, es HACIA EL SER UNO.

Bendiciones para tí y los tuyos.
NAMASTE.-